Monday, October 15, 2007

28.

La chica linda atina a reírse por los ladridos de su Poodle y abre la puerta de la casa rodante -estacionada bajo un árbol y frente a un hostel en Barranco- que parece una hippie house de los años 60 con un graffitti del Che Guevera colgando al costado como sello, como marca, y Collins, un rubio de pelo liso algo gordo es una versión hinchada de Kurt Cobain y usa gafas de una marca de surf, Reef -leo-, después de saludarnos (como si nos conocieramos de toda la vida) nos presenta a Carmen, la chica linda del Poodle, una peruana de pelo oxigenado y ojos azules que no mide más de 1.65 pero contorneada, rica, de labios carnosos, como Pampita, adicta al surf "como yo", dice Collins, con orgullo, quien se pierde un rato junto al Geólogo M, mientras Carmen hace memoria con la española, sobre sus aventuras en las Islas Baleares el año 2006, y todos somos cómplices cuando Collins, con el pelo mojado, enciende un porro de marihuana peruana, un "perucho" -aclara-, y parecemos ronda india y el periodista que bebe una cerveza, pregunta por la ubicación del pub donde celebraremos el cumpleaños del geólogo y Collins que sin las gafas parece un hinchado Patrick Swayze en la película Punto de Quiebre, dice que cerca, a una cuadra, y golpean la puerta del marihuano cuchutril y nos miramos, y el Poddle parece nervioso al segundo golpeteo y pone las orejas puntudas, lanza un ladrido agudo y se ubica sobre las piernas doradas de Carmen, quien no se sorprende cuando Tati se suma y se sienta, con su fina aura, entre la española y ella, y saca de su bolso puntiagudo otro paquete, más pequeño que el del Geólogo M y Collins desaparece y regresa, y cuando meo en ese baño enjuto huelo unos toallas rosadas y pienso en Carmen, Carmen, y ya dentro de la casa no queda nadie y siento los rasguños del Poodle en la puerta y Carmen entra.

1 comment:

Amorexia said...

Aveces es inevitable encontrarse con el destino de frente, y eso nunca se olvida. Excelente texto.