Wednesday, December 26, 2007

Sunday, December 23, 2007

¿Por qué estos personajes escuchan a Iggy Pop?


¿Por qué estos personajes escuchan a Iggy Pop?
Para Perdita, Iggy Pop es el simio más grande del rock y entonces a todas nos gustaría hacerle el amor ¿Simio? She is a groupie. Iggy es comparable a Lou Reed, Perdita. Son precursores del rock como el ácido sulfúrico con la cocaína ¿Entiendes?
Yo conozco a Lou Reed por la canción de Cristina y los Subterráneos -...hasta Lou Reed se pasea con traje, y llama a su novia desde el Hotel. Imaginate cantándole eso a Bobby Perú. Te aturdiría con un bate para después violarte ¿Por qué tanto odio? Tu sabes que Bobby formó su personalidad con el rock gringo, el heavy metal y esas cosas. El pobre odia todo lo que huele a latino, Ok... Christina es la novia Ray Loriga ¿Quién es Ray Loriga? El novio de Christina.
Loriga es o fue un escritor español pop como Alaska que a mediados de los años 90 logró cierta fama en Chile por un madafaca suplemento del diario Mercurio que se llamaba la Zona de Contacto ¿Loriga un tipo pop? El escritor grunge que necesitaban los medios en los años 90, un simil de Cobain pero en las letras hispanas ¿Negocio? Simple negocio perrita.
Pop cumplió 60 años y todavía se estrella contra el público. El rey del piquero o un Sex Pistols cualquiera. Antes, mucho antes, se cortaba los brazos en los conciertos. Sangre como Ozzy. Eso: sangre y pirotécnia pop de la que nos gusta perrita. También se inyectaba heroína. Tiene las venas como astillas ¿Te has inyectado heroína peruana? ¿Amapolas por aquí? ¿En la sierra? No ¿Por qué cuando se empieza hablando de rock se termina hablando de drogas? Por marketing, por ocio----------------------------------------------------------------------------------------------------------Iggy fue utilizado por los traficantes para vender heroína. Tan así. Supongamos que le cantó a Pablo Escobar, nuestro latin king, en una fiesta. Iggy estaba frente a las jaulas con tigres blancos, detrás de la piscina climatizada que le gustaba a la hermana de Pablo.
El productor no sé porque mierda le había mandado a Iggy Pop y a Juan Gabriel. Ambos en el mismo paquete. Ambos se metieron en un jacuzzi de oro, y sin preservativo, como Thompson y Oscar Zeta Acosta en Miedo y Asco en Las Vegas. Ambos jalados. Supongamos que Pablo Escobar rodó el sexo entre Iggy y Pop. Unos Vladivideos donde el rock se fornica a la balada latina y viceversa. Ponte en la posición de Iggy.
Pablo, te prometo por tu virgen que te promoveré en el gran rock y haré apologías de tu coca. Canta gueón, canta mejor, le dijo a Pablo al pobre de Iggy.
Todo esto me parece increíble. Y cuando Pablo quiso rasparle los brazos con una gillete al pobre de Iggy, apareció Bart Simpson jalado y todo se puso de pelos. Todo esto me parece no creíble. Ten fe amiga, ten fe, son solo delirios de alguien enfermo.
Who is Alaska?.

Friday, December 21, 2007

39. Chilean Cocaine in Barranco


Por qué no te comes un pastilla Halls y me lo chupas
¿Cómo? Menta fuerte en tu boca y después glup, glup ¿Ah? Es una técnica de felatio que usaba Flavia Ñunga de Mozambique, según me contó el geólogo. Historias de esos viajes a Africa en busca de Zinc o Niquel ¿Ah? La menta tiene un efecto adormecedor, tipo anestesia. Mira como se me pone la piel de gallinas. Depravado. Debería refregarte tu cosa con ají para que se lo metas a esa Flavia Ñunga o al geólogo. Ellos tuvieron un affaire en Africa, a 40 grados y sin agua. Que aromas. Flavia es una negra de un metro 80. Zulú. En las fotos aparece desnuda en una cama King. Parece una mantis religiosa. Nunca vi piernas como ésa. Se conocieron en una cacería springbock en Sudáfrica. Ella es odontóloga.
Un día se le rompió un preservativo dentro de otra negra. Kamikaze el gueón. La negra estaba infectada. En Africa el Sida es como los resfríos. Lo sé. Vi El Jardinero Fiel. El mismo director de Cidade de Deus. A mi me gustaba Cohete. A mí la imagen del pollo prófugo a mitad de la calle. Queda claro que los bandidos son los policías, además de Ze Pequeño.
Pobres negros. Pobres y oprimidos negros. Un mes estuvo con tratamiento. Dosis fuertes de retrovirales. Inyecciones. Según él, no quedó infectado ¿Tuviste sexo con el geólogo? No ¿Tú, claro, estuviste en un swinger con él, Montecinos y otros? Había preservativos. Había cocaína. Había lo que se consume en una orgía. Con cocaína no se puede tirar. Llenaban mi ombligo de cocaína. Parecía un pastel. A Montecinos le saltaba el pómulo. Duros ¿Tu también? Nunca me gustó esa cochinada. Quedar duro como piedra, como imbécil, para qué.
¿Recuerdas a Sean Penn en Carlito’s Way -o Charlie, Carlangas, Calilo, Carlitos-? Sí. Era una abogado cocainómano. Hablaba como tragando, como masticando. Tenía la cocaína pegada en la garganta. Hablas como si te gustara la coca. No te importa. Recuerdo que fue en Barranco, hace años, después de beber varios pisco Tacama, en un bar frente a la plaza. Chile le había ganado 3 a 1 a Brasil, por las eliminatorias para el Mundial de Corea-Japón. Tus compatriotas me felicitaron aunque por mi espalda habrán dicho: mapochino de la concharesudamdre. Tipically. Salí del local, me senté en la plaza y después me metí a un boliche tipo lounge donde había un chileno. Esnifiamos y luego seguí con él, en una discoteca tipo casino bajo un edificio en Miraflores y terminé con dos putas en un edificio antiguo, también en Miraflores. Perdí como mil dólares ¿Esa fue tu experiencia más extrema con la cocaína? El chileno de mierda me cagó con la plata, me vendió después harina ¿Qué se siente que esnifeen en el ombligo? Cosquilla. Creo que mi cuerpo es una plataforma.

Saturday, December 15, 2007

38. Ganbang en una Combi o Lima is Tailandia

Supongamos que el geólogo M muere de Sida. Supongamos que tuviéramos Sida. Supongamos que en cinco años: nos mata el Sida. Supongámonos muertos. Ahí está Dios, oh. Come to me, dice Dios, come to my kingdom, agrega. Y al costado de Dios, surge el geólogo M como un rastrero San Pedro ¿Y tú? Tiene el rictus duro. Su parecido con Frank Zappa reluce más entre los rayos celestiales. Pidieron perdón. No. Váyanse de aquí, gueones de mierda, podridos. Madafaca, agrega Dios.
¿Cuál es tu concepto de Dios? Imagino a John Wayne. John Wayne sobre un diligencia matando pieles rojas. Dios también es el geólogo M, un cabrón ocioso dedicado después de los 40 años a experimentar en Perú con sexo y drogas. Dios está en todas partes.
Ahora sacó pasajes con Huellebecq ¿Quién? El geólogo. Le faltaba follar en Tailandia. Había visto muchas películas y documentales sobre Tailandia. Leyó Plataforma de Huellebecq. Tailandia is cool. Lima is cool.
Tailandia está en Lima. Siempre he querido tirar en una combi, estrecha, calurosa y con olor a sobaco ¿Te excita? Manya, que me meto los dedos aquí mismo (hazlo) pensando en que me tiras en un combi, y después me tira el chofer, un cholo transpirado, y después un cholo pequeño achinado con una herramienta enorme y después un negro me da por el culo y no me duele, no me duele. Hay mermelada en mi culo. Mermelada de mora. Que velocidad ¿Qué velocidad, qué? La combi por la Vía Expresa, a 80 kilómetros. See ya!
Me parece una escena en extremo sexual, aberrante, jejeje. Me gusta ser la puta del pueblo, la puta de Montesinos, la puta del congresista, la puta de los futbolistas, la puta. Que mi zorra sea un punto de reunión, una catedral. Un depósito de espermios de mi Perú. La unión de mi Perú. Yes, un Gang Bang en una combi diría John Wayne desde el cielo. Eso. Llámame Callagham, Dick Callagham. Y a mi Noelia, la puta a quien le canta Serrat.

Wednesday, December 05, 2007

37. El destino de Iris Urrejola o la española goatsiana


Un español en cualquiera ciudad de Latinoamérica vale cien monedas de oro, diría un español de la época de Almagro, el tuerto y ladrón de Almagro, descubridor de Chile. Un indio no vale nada. Un indio domesticado por Dios, vale una moneda de oro, repetía Almagro, el tuerto. Por eso me gustan los jesuitas, decía Almagro, el tuerto. Los jesuitas son los mejores formadores de esclavos: baratos y trabajadores.
Habría preferido ser mono que indio, decía Almagro, el tuerto. Dios te bendijo hijo, siendo español, hijo del Rey de España. Con el Rey de España me acuerdo de Chávez ¿Por qué no te callas? Los chavistas dijeron que todavía el Rey manda en Latinoamérica. Que todavía somos parte de la corona. Noooooooo.... me quedo con mi Alan ¿Y Montesinos? Calla.
La monarquía es de las muchas cosas inútiles que hay en la actual Europa. Añejos y hediondos. Me hablas como si fuera una estudiante. Sólo me provoca risa el: ¿Por qué no te callas? Es matonaje barato lo del rey. Si no te callas, te mando al cepo, indio sucio y atrevido.
Dame una aceituna en honor a Chávez. El Rey, es el Rey, un tipo por cuyas venas hay sangre real. Qué estúpida la realeza y doblemente estúpidos de creen en ella. Es una manera de conservar el nacionalismo. Fue Napeleón quien les puso a los españoles a Pepe Botella, un borracho en la corona. No me sigas hablando como estudiante. Tengo un profesor de historia, especializado en Napoleón. Sólo soy un simio, como Chávez = un indio domesticado por los jesuitas.
¿Gustarías ir a España, a sacar naranjas de un árbol? Los simios sacan naranjas. Un latinoamericano en España todavía es tratado como un simio o una rata. En Barajas te tratan como rata. En Barcelona, te deportan como rata ¿Por qué no te vas a tu país, simio?
Y mi abuelo era español, vasco.
¿Por qué mierda quieres vivir allá, si acá tienes todo, incluso te respetan porque eres más blanca que el resto? le dije a Perdita. Me miró y se encojió de hombros. Pobrecita. Si fue ella me quedo en Perú por una cuestión piel. Con ese pellejo conocerá a un chico rico y lindo, de seguro. Dame más aceitunas.

Iris, como sus antepasados, quiere conquistar Latinoamérica en nombre de su religión bizarra;...................................................................................el goatse. No me hables de esa perra depravada. Cambiaron los tiempos. Me decía que acá había tanto por hacer. Siempre estos españoles se escudan con Dios para expandirse. Luego te cortan las manos y la cabeza.
Iris, una prostituta de 14 años, era Jodie Foster en Taxi Driver. Era bien pendeja Jodie. Yo soy Travis ¿El sicópata? ¿Cómo te gustaría que tratara un sicópata? Con cariño. Hablo en serio ¿Cómo te gustaría o mejor, dónde te dolería menos un corte? Los cuchillos me excitan.

¿Cuándo fue la última vez que vista a Iris? La semana pasada, en un Pizza Hut, frente a un plaza en el centro de Lima. Escapó a Iquitos. Quizás ponga una misión por allá, con los indios. Debe tener el culo como colador con sus prácticas. Diría que ya no tiene culo. Todo sea por el goatse. Tal vez allá se meta una anaconda. Seguro.
¿Me entierras el cuchilo? Deja botar el cuesco.






Monday, December 03, 2007

36. El Destino de Perdita o nice girl perdida in Perú

Pensabas en otra cosa cuando le hacías al amor. En las aventuras de Ren and Stimpy, son buenas ¿Las has visto?. Es un método para aguantar ¿Dibujos animados? Manya, que eres creativo gueón. Plaza Sésamo y esas cosas, mmmmm.
¿Seguro que quedó insatisfecha? No es como tú, in-sa-cia-ble. A pesar de todo Bobby, la satisfacía. Bobby la tenía amenazada. Le pegaba. Otro simio. Otro. Como tus amigos, los abuelos con anillos de oro en los testículos, 4x4, avionetas, sombreros texanos; viejos sucios.
¿Qué te faltó? No todo se puede reducir a sexo, Ta-ti.
Tati y su mente porno.
Tati y sus vagina depilada.
Tati y sus cremas.
Tati y su Dildo. Somos dos. La pasamos bien. Con razón que le gustabas a esos viejos chupeteros ¿Vladimiro? Vladimiro es un gentelman como Menem y toma Viagra. Una máquina. Atendió a muchas. Ni te imaginas a cuántas. Ni te imaginas a cuántas... ni te imaginas a cuántas, jejeje. Pero, tú la tienes más grande ¿Cuánto más? No te voy a traer una regla para medir tu pija, no te voy a traer una regla para medir tu pija (¿Otro REW?) ¿Qué es tenerla más grande? Es como la bácula de Moisés: "ábrete mar y se abre".
¿Te has tragado 20 centímetros? No te pongas sucio. Importé un Dildo. A Tailandia, por internet ¿Te gustaría vivir en Tailandia? No es mala idea. Tailandia es el paraíso ¿Viste La Playa? Prefiero más la música de Moby que la película. El calvo de Moby debió ser Di Caprio. Di Caprio está para Romeo y Julieta ¿Lo viste en los Infiltrados? Tampoco me pareció creíble. No le creo a un chico lindo y desgarbado. Yo le creo a Javier Bardem como Romeo Dolorosa.
Perdita no tiene una mente porno. Eso las hace diferente. Sufrirá más en la vida entonces ¿A caso tú no sufres? Todos estamos sufriendo. Prefiero hacer el amor que estar llenándome la cabeza de guevadas.
Perdita es normal, una chica normal y eso basta.
La noche del Ravotril fue la última. Me dijo que se iba y no quería saber nada de mí ni de nosotros. Que no la implicáramos y desapareció. Aquí tiene muchos amigos que la podrán mantener. Surfistas con dinero. Debe andar por Mancora chupándole la verga a un chico rico. Tal vez lo haga para sobrevivir. Ella sólo ve guerra a su alrededor ¿A Ely Guerra? Pobrecita. Está jodida.

María de los Angeles es Perdita

Reparto

María de los Angeles De Urruti es Perdita
Lucio Mack es Boby Perú
Iris Urrejola es la Española goatsiana
Jonás Pallomari es el periodista o redactor
Gabriela Fernández es Tati
Julio Manque es el geólogo M



Director
Bellaco

Fotografía
Bellaco

Friday, November 30, 2007

35.

Son flashes.
No recuerdo todo.
Tomé un Ravotril y después bebí vino. Perdita escuchaba una canción de Demis Roussos, "Adiós amor mío, adiós".
Pensé que se mataría.
Subí.
Tenía la cabeza apoyada en la pantalla del computador. Había bebido vino. Sus labios tenían un tono granate. El vino. Cabernet Souvingnon. Chileno. Me pidió un Ravotril. Lloró hasta que me besó el cuello. Transpiraba. Su lengua penetró en mi oido. Sentí su aire caliente, húmedo ¿Te gustó eso? Yo también te lo puedo hacer. Así. Se me pone la piel de gallina. Sigue. Dime alguna cochinada ¿Te gusta mi zorra? ¿Te gusta?
Sabe a hierro, a óxido. Prueba. Muerde mis dedos.
Culéame pensando en Perdita. Dame. Culéame.

Monday, November 26, 2007

34.


La mujer me besó la mano como si fuera Marlon Brando en El Padrino y tomó una calle que daba a una plaza. Después la encontré sentada, sola y taciturna, frente a una fuente de agua. Ni se inmutó cuando me ubiqué a su lado y encendí un cigarro. Te imagino con un sobretodo como Humphrey Bogart en Casablanca. Un tipo sin escrúpulos. Un mercenario en medio de la guerra. Eso del cigarro no me gusta. Me suena a novela de Soriano. A novela negra ¿También sabes de literatura de argentina? No seas irónico. En tu cabeza no está la posibilidad de que una mujer como yo, una peruana de Ica, sepa de literatura argentina. No soy la chica frívola, como las mujeres que te has metido, imbécil ¿Por qué piensas que el resto son frívolas? Mírate al espejo. Mejor con lencería.
Chao cigarro. Me metí una goma de mascar entonces. Rumiabas ¿Qué hizo la mujer? ¿Lloró? ¿Se arrepintió? Supongo que la invitaste a un café, y después conversaron sobre la vida, no sé, la vida, hasta que la convenciste de que hizo lo correcto. Claro, la idea fue convencer. Convencer. Reconvencer.
¿Cómo era la mujer? Poco pelo y desordenado. Entre 30 años y 40 años. La piel del rostro irritada. Demasiado sol. No era de Mendoza. Venía del campo. De un pueblito cercano donde había nacido San Martín, el libertador de Chile ¿No sabes que San Martín liberó a Chile? Venía con sus hijos. Eran dos. Una piba y una pibe, jeje. Imagino al Judas de la película del borracho de Gibson, colgado en un árbol. Por tu culpa le sacaron la cresta a Jesús. Siempre la han sacado la cresta a Jesús. Los métodos cambian, pero el dolor es el mismo. Alguien tenía que pagar la mierda de todos nosotros, podridos, malos, esbirros. Tú eres una esbirra. Y tú: un torturador romano de la película de Gibson. Tienes cerveza. Fría, en el congelador. Tráeme dos y te sigo contando. Bueno.
Me dijo que con los dólares se iría a España ¿A la casa de Perdita? Era la mejor. Que cambiaría de vida. Era la obvio. Que se olvidaría de todo. La convencí que su vida había sido un desastre. Y ella se soltó: fue violada por un pariente cuando adolescente y una serie de hechos que confirmaron su pobreza. Después la crisis. Una vida miserable. De todas maneras. Le falta hielo a estas porquerías ¿Hay más?
¿Y no se arrepintió la muy mierda? No. Al final la convencí. Pobre diabla. Lo mismo digo yo. ¿Cuál es el libro que más te gustó de Soriano? No son tan geniales, pero me quedo con la fiesta de los milicos de Cuarteles de Invierno. Yo prefiero el del gordo y el flaco ¿Triste, solitario y final? Ese. Así acabarás tú ¿Acabemos?

Monday, November 19, 2007

33.

¿Cómo la cebada le puede cambiar el destino de la gente? Parece canción de Fito Paéz o título de algún blog pretencioso (como éste). Sucedió en Mendoza, Argentina, en un café donde venden cerveza. Eran como las 20 horas. Una niña de cinco años me dejó una tarjeta y se perdió. La cambiaba por unos pesos. Era una tarjeta con un mensaje de amor y unos osos como los cariñositos.
Yo esperaba a un chica que había contactado por el diario, una dama de compañía, como le llaman. Una visitadora. Da lo mismo. Tu eres Pantaleón. Como siempre. Las putas son un vicio. El vicio lo heredé de un pariente. A la tarjeta le puse mi nombre y mi fono, además le dejé unos pesos. La pequeña mano arrancó la tarjeta de la mesa, con los pesos, claro.
La dama llegó. Supongamos que se llamaba Evita. Y vos sos Maradona. El mismo... La invité un café. Le dupliqué la tarifa. El garzón llegó con una Quilmes de litro para Evita. Le parecí un buen tipo, me dijo después cuando le despidí en el terminal de buses. Otro chileno más que va a putear a Mendoza. Me creyó. Estudiaba en Córdoba, en una universidad, hasta la crisis económica. De ahí: a su pueblo y a Mendoza.
Los chilenos son el negocio. Vienen por las carnes y el sexo. A comer. Otros vienen por el sexo y los libros o el rock o el fútbol... Vienen en grupos. A veces son prepotentes, pero en el cama se dejan llevar. No atiendo borrachos. Sólo otra más. No lo digo por ti. Pronto espero dejar esto y volver a mi pueblo. Todas dicen lo mismo. Tengo una hija allá, sabés. Se llama (no me acuerdo...). Es mi vida. Debí repetirle que todas dicen lo mismo: A los hijos los cría la abuela. Los hijos creen que la abuela es la madre. Y la madre discute con la abuela por el protagonismo. Y después la abuela se muere de vieja. Eso. Todos los meses les mando dinero. Están mejor que antes. Tu sacrificio. Por mi hija.
¿Y piensas enamorarte? Sí: de alguien de mi pueblo o de Córdoba ¿Y de un chileno? No me cierro, aunque por su modito de hablar siempre me recordará que fui una puta. Me gustaría conocer tu país, pero prefiero ver a mi hija. Conseguirías marido en Chile, no lo dudo. Es asunto de tiempo. A las argentinas le va bien. A los argentinos igual. Son lindos ustedes. Después de todo alguien me reconocería. Siempre pasa: sos una puta y todo eso. No me lo banco.
Lo llamo por lo de la tarjeta, la de los osos ¿Qué quiere? Quería proponerle algo ¿Podremos juntarnos? ¿Es con respecto a la piba? Me gustaría juntarme con usted mañana ¿Puede ser aquí mismo? Usted es chileno, verdad. Debe conocer mi acento ¿La invito a una cerveza? Ahí veré ¿A qué hora, dijo?.

Saturday, November 10, 2007

32.

¿Recuerdas esa película “Punto de Quiebre” donde Anthony Kiedis de los Red Hot Chili Pepper hacía de un dealer surfista? En esa película Patrick Swayze y su banda de chicos tipo Danny Perú, asaltaban bancos con máscaras de los presidentes gringos ¿Recuerdas?. Gringos de la conchesumadre. De todas maneras. Todavía la repiten en I-Sat. Una vez me compré una máscara de Pinochet, de la mismas de hule pegajoso. La compré en Santiago, cerca de la Estación Central. Estaba medio borracho cuando me la puse en la Plaza Armas. De lo contrario no lo habría hecho. Me relajé. Como siempre: unos imbéciles me insultaron y otros me aplaudieron. Es una buena manera para saber cómo piensan los chilenos. Un paco me dijo que me la sacara. Fue amable el gueón. Una excepción: los pacos chilenos son unos chuchesumadres.
¿Quieres asaltar bancos o qué mierda? A usted le quedaría bien una máscara de Alan García. Mejor una del chino. Lo dices porque estamos en Lima. No, carajo. Te lo dice porque todavía no le devuelves un dinero. Los mil dólares. Son mil 120 dólares. Historia vieja. Estos presidentes peruanos tienen fama de ladrones. Y ustedes. Se llevaron todo. Fue botín de guerra ¿Y los libros? Lo estamos devolviendo. Por goteras. ¿Y el huáscar? No te pongas guevona. Somos ladrones: de carteras en Europa y de fondos públicos, pero en menor rango que ustedes. Es verdad. Alan se robó el país. El chino iba por el mismo camino y Montecinos follaba como loco ¿Podrías defenderlo? No me interesa. Acá las instituciones son corruptas. En Chile las instituciones son cínicas ¿No sé que será peor?
Estamos en Latinoamérica.
Sé que no te interesa la política, pero qué mierda pasa en España ¿Podríamos irnos para allá, dónde tu familia o la tuya? Les dije que no contaran conmigo ¿Nos recibirías? A ti, claro, jejejeje. Me sacaste de ese gueón y te devolvería la mano. A ustedes, no. Eres una cabrona. Yo no tengo pensando regresar a mi país. No. Hay dos destinos: la selva de Iquitos o el norte de Chile. Hay que optar por uno ¿Bolivia? Me gustaría asaltar el Banco Mundial con la máscara de Evo. Si no eres Kichner. Ese gueón se robó todo el Banco Mundial. No te rías de Argentina, malo.

¿Qué les parece Jujuy? Salimos por Cuzco, La Paza, Potosí, La Quiaca y Jujuy. En Jujuy te meten el dedito. Así dice la canción. Podríamos llevar un paquetes de Lurigancho a Jujuy. No es mala idea. No tengo conocidos en Argentina, pero lo hacemos.
Yo me quedo en Arequipa. No me interesa escapar. Menos a mi. Yo estoy bien en Ica. Pero después dirán que está metido hasta el gobierno. Siempre hemos sido corruptos, no será la primera vez. Nosotros enganchamos y punto. El resto no es problema de nosotros. Pero siempre cortan por lo más delgado, y ahí está tu. Nosotros.

Monday, November 05, 2007

31.

Pendejo: Organización No Gubernamental, ONG, con sede en San Fernando Valley, en la ciudad de Los Angeles, California, y fundada por fans de películas de Rocco Sifredi, el mismo, el italiano del porno europeo. La idea de la ONG es entregar un mejor destino, digamos: una familia, un lugar de para un mejor desarrollo a los hijos de las actrices, perdón putas del lucrativo –se supone aunque Cicciolina diga lo contrario pues hace 15 años pagaban el triple- negocio del hard core porno californiano. Es algo temporal para los chicos, pues a nadie le gustaría ser considerado como un hijo de puta.
Absurdo.
¿Otra justificación a la mesa? ¿Quién da más? ¿Quién propone otra cosa?
Originalmente fuimos cuatro: los cuatro fantástico, los cuatro guerreros apocalípticos, los cuatro de Arequipa (por Liverpool) o los cuatro del goatse o los power 4, o yo, tú, el y ella, más Tati y ahora Perdita. Todos buscamos lo mismo: dinero, el único Dios que sirve, que vale la pena, que importa. Sólo el fin interesa, a la mierda el medio ¿Te parece? Absurdo, pero concreto.
¿Más?
La culpa, si la hay, es de Taratino y sus películas. No te creo. Maldito perro ése. Le puso buena música a los crímenes. Música para matar. Música para la impunidad. Recuerdo que los nazis torturaban con Bach, y los milicos, si, los milicos chilenos torturaban con Mister Mandarino de Matía Bazar. Me lo dijo un tío cuando era pendejo. Un tío torturado.
¿Y qué le dijiste a la policía?
Que ese carajo trató de matarnos por sus celos a Perdita. Tu lo confirmaste.
Después pedí hablar con el policía a cargo. Lombardi. Como el cineasta. Lo conocía ¿A quién? ¿Al cineasta? Al policía. El tipo recordó mi nombre. Ahora si ese imbécil de Collins habla, estamos jodido.
No lo hará. No querrá pudrirse en la cárcel, pero podríamos ofrecerlo dinero ¡Qué pase unos años en la cárcel! Dos o tres. Le hará bien. Salvaje. Podría pedir que lo extraditen a Chile.
Me interesa un comino ese gueón. Bobby Perú duró menos que este porro. Esta bueno ¿Qué? El porro. En sus manos está jodernos y ni siquiera mis congresistas nos salvaran. Tus congresistas calientes... ¿Y te acuestas también con un periodista?. Nos serviría. Y tu crees, carajo, que soy una puta. Eres una puta fina ¿Una puta fina? ¿Qué es eso? Tú.

Friday, October 26, 2007

30.

Charly García parece eterno: Fanky se estira como goma de mascar. Tres veces Fanky. Seis veces Fanky: ¡Termina concharesumadre! ¡Qué mierda! Sigan abajo ¿Alguien herido? No escucho gueón. Abajo. ¡Cabrón concharesumadre! ¡Qué alguien encienda la luz de esta gueaá!
¡Borracho de mierda!
¡Les gustó a los gueones, jajajajaj, le gustó a los gueones, jajajajajaj! ¡Feliz cumpleaños man, jajajaja!
¡Cálmate, cabrón de mierda! grita el geólogo que abraza a una chica bajo una de las mesas de aluminio del estrecho bar-boutique. La chica solloza. Escucho sus arcadas. Escucho su vómito. No distingo su cara. Otra luminaria explota. Hay un aroma a goma quemada. Humo.
Fanky acaba.
¡Carajos! grita la española goestiana con un hilo de sangre que corre desde la frente al ojo izquierdo. Esto excita al periodista: alguna esquirla incrustada en la frente de la española, los ojos furiosos de la mujer, su rostro que explota. El periodista salta y le aprieta el cuello a Collins. Acaba con ese maldito, grita Perdita, la dulce Perdita que recién parecía aturdida bajo mi cuerpo. Deseé que los balazos fueran eternos.
Era una noche tranquila, de luna, de brisa. Llegamos con Perdita cerca de las 21.30 horas. Le había costado dejar a su Poodle en la casa rodante. Sentía lástima por el perro. Era como una depedida o algo parecido. Nos habíamos detenido en la plaza de Barranco. Fumamos unos porros. Le prometí que la sacaría, sin pedirle nada a cambio. No lo merecía. Esbocé una sonrisa. Rió. Sujetó mi mano y se la llevó a su mejilla. Sentí latir su rostro. Con los ojos fijos a las estrellas, insistió que no me preocupara. Tú eres igual que Collins. No me insultes. No quiero ser cómplice de sus porquerías. Carraspeó. Me gustaría haberte conocido antes o de otra forma. Intenté sonreír.
¡Mataste al Dj, concharesumadre! El pata respira. Está pálido .
¡Suelta la pistola! ¡Suéltame el cuello, conchesumadre! ¡Si este gueón está muerto, nos vamos todos presos, imbécil de mierda, suelta la pistola! Tiene una herida en el hombro. Estamos cagados por tu culpa, gueón. No escucho. Calla y escucha, gueón -dice el geólogo con la pistola en la mano-: ahora tienes que saber como mierda justificarás esta cagada con la policía ¿Y qué? Es tu problema gueón. No le pegues más, basta gueón, pero este conchesumadre... ¿Y qué? Tranquilo gueón. Imbécil de mierda ¡Vaaayanse a la mieeerda! Tú eres el maricón gueón, con tus borracheras, con tus cagadas, mira la cagada que dejaste, hay un gueón medio muerto.
¡Yo soy Bobby Perú y qué! Porque no pateas a este pendejo Bobby Perú.
No te preocupes por la policía, afirma Tati, y Funky todavía retumba.

Monday, October 22, 2007

29.

Fueron al boliche -dice-. Está cerca. Te puedo acompañar. Vamos, pero por favor no entres al baño, tu entiendes... ¿Agua?. Espera. ¿El grifo que está a la entradas? No te preocupes, yo voy. Acostumbro a cargar. No parece. ¿Por qué no parece? Tus brazos no son fibrosos, míratelos: son bellos, delicados aunque debes echarte más bronceador. Oh, oh, alguien se preocupa por mi, oh, oh... ¿Quieres acariciar mis brazos? Te gustaría. Manya, la crema está en el baño. Tu amigo nunca me ha echado. Dices por Collins, el gringo chileno con aire de músico electrónico, jejeje, perdón, tu novio o enamorado como le dicen acá, ¿Es mi amigo? mmm... recién hoy lo conocí. Es amigo del geólogo. Tienen negocios con el geólogo. Con Tati, la respingada esa de Ica, también. Hay dinero, bastante. Tu entiendes mejor eso, porque andas en la misma. Se nota. Tú y todos ellos (gesticula un coito), me entiendes. Estoy aburrida de esta porquería, de las malas ondas de este cabrón. No creas que vivo aquí. No. Paso una temporada. Mi familia hace rato que está en España. Acá tengo parientes, tíos. Uno es político, bastante conocido. Como eres extranjero ni mierda debes conocer al cabrón de mi tío. Me dice Perdita. ¿Perdita Durango? Jejeje ¿Me parezco a Rosie Pérez? Mírame. Yo tampoco a Javier Bardem. Pero me gustaría ser Javier Bardem, por un rato, para estar al lado de Penélope Cruz. El imbécil de Collins se cree Brad Pitt, aunque también se cree Kurt Cobain, pero Kurt Cobain electrónico y tropical. Es un pendejo. ¿Por qué hablas mierda de él? Porque es un cabrón ¿Te trata mal? Mal es poco, pésimo. Todo bien al principio. Me enamoró. Te enamoraste de su onda, de su local, del surf. Son agregados. Me pareció tierno, cariñoso y más maduro que algún pendejo anterior ¿Y? Fue como hace tres meses, en la playa ¿Mancora? Cerca de Mancora, una playa exclusiva para surf. Nos metimos a esta piojera rodante y todavía estoy acá ¿Parece que te aburres luego de los hombres? Tengo paciencia pero este gueón me la agotó. Lo que no tiene de celoso, lo tiene de machista. El gueón quiere que lo atiendas, que le sirvas... Fresco de raja. Algo así ¿Te ha pegado también? Es borracho como tú, jejejeje. Tienes cara. Tu nariz. Mi nariz qué... No seas así, no me conoces. Pero debes ser como ellos, tus amigos, son lo peor. No me mires de esa manera. Ha llegado borracho de madrugada y quiere hacerme el amor a la fuerza. Pasó en las últimas semanas. Yo me resistí y me golpeó. Mira. Gueón maldito. Con una mujer como tú, yo pasaría todo el día en la casa haciéndote cariño, pero en una casa decente. Ese serás tú y no te me hagas el lindo ¿Y por qué no te arrancas a España? Me gasté el dinero de los pasajes, y mi tío, el gueón de mi tío, dijo: Perdita acuestate conmigo y volverás a España. Otro gueón maldito. Conchesumadre. Estoy como perdida en Lima, y lo peor es que un día de estos, al imbécil de Collis lo meterán preso, y yo me iré de cómplice ¿Y tu familia en España? ¿Por qué no le pides ayudas a tu familia? Algo espero ¿Y tú... pero deja de mirarme las tetas, también me podrías ayudar con algún dólar, o no?

Monday, October 15, 2007

28.

La chica linda atina a reírse por los ladridos de su Poodle y abre la puerta de la casa rodante -estacionada bajo un árbol y frente a un hostel en Barranco- que parece una hippie house de los años 60 con un graffitti del Che Guevera colgando al costado como sello, como marca, y Collins, un rubio de pelo liso algo gordo es una versión hinchada de Kurt Cobain y usa gafas de una marca de surf, Reef -leo-, después de saludarnos (como si nos conocieramos de toda la vida) nos presenta a Carmen, la chica linda del Poodle, una peruana de pelo oxigenado y ojos azules que no mide más de 1.65 pero contorneada, rica, de labios carnosos, como Pampita, adicta al surf "como yo", dice Collins, con orgullo, quien se pierde un rato junto al Geólogo M, mientras Carmen hace memoria con la española, sobre sus aventuras en las Islas Baleares el año 2006, y todos somos cómplices cuando Collins, con el pelo mojado, enciende un porro de marihuana peruana, un "perucho" -aclara-, y parecemos ronda india y el periodista que bebe una cerveza, pregunta por la ubicación del pub donde celebraremos el cumpleaños del geólogo y Collins que sin las gafas parece un hinchado Patrick Swayze en la película Punto de Quiebre, dice que cerca, a una cuadra, y golpean la puerta del marihuano cuchutril y nos miramos, y el Poddle parece nervioso al segundo golpeteo y pone las orejas puntudas, lanza un ladrido agudo y se ubica sobre las piernas doradas de Carmen, quien no se sorprende cuando Tati se suma y se sienta, con su fina aura, entre la española y ella, y saca de su bolso puntiagudo otro paquete, más pequeño que el del Geólogo M y Collins desaparece y regresa, y cuando meo en ese baño enjuto huelo unos toallas rosadas y pienso en Carmen, Carmen, y ya dentro de la casa no queda nadie y siento los rasguños del Poodle en la puerta y Carmen entra.

Películas Maras


Tres películas obligada para la mala educación de Mara: Scarface, Sangre por Sangre y Ciudad de Dios (ver en ese orden).

Tuesday, October 09, 2007

27.

San Juan de Lurigancho, Lima=Alto Hospicio x 10= ó miles de casas dormitorio sembradas en el desierto, donde las pieles se ponen ásperas y la cabeza pica con el sol por los costrones de tierra y los ácaros gordos que se escabullen como si el cuero cabelludo fuera cuero de perro y los piojos fueran garrapatas y a Luci parece importarle un carajo, como a los niños gitanos de la Plaza Colón de Antofagasta que corren descalzos y a veces desnudos, con las costillas marcadas en sus pieles de terciopelo y las plantas de los pies negras como carbón y sus opacos cabellos rubios, pegoteados como los pelos con pintura seca de un brocha le dan un valor, un precio, según la parvularia (en ese tiempo, esposa del geólogo M), porque así, en esa inmundicia, parecen chicos europeos de campo de concentración Nazi de la película de Spielberg, y para mi estos chicos mugrientos pero rubios, ya eran parte del paisaje de la Plaza Colón como los perros, las palomas, los borrachos y son (serán) inmunes a las enfermedades en contraste con los estornudos de los niños que pasan de la mano de sus madres y la parvularia, toda solidaria, ya pensaba quitarle los chicos a las gitanas y darlos en adopción a familias europeas para que tengan una mejor vida, decía con tono bondadoso, un mejor futuro, una familia que los cuidados los transforme en criaturas indefensas, pensaba, y estos chicos de San Juan de Lurigancho, como los de las tomas de terreno de Alto Hospicio, mantienen la misma inmunología anti microbios, de los gitanos, y sus dientes lucen sanos y fuertes, y su mirada es juguetona como la de los perritos pequeños y saltarines que comparten sus juegos y la española me dice que es buen lugar éste pueblo=ciudad campamento con la mayoría de las calles de tierra, con graffiti en las paredes sobre el Che Guevera, equipos de fútbol y otros de influencia gringa, con pasajes angostos que culminan en canchas de fútbol y casas amarillas que se encumbran una sobre otra como cajas de fósforos y con mujeres que agarran sus tetas como si fuera bolsas para metérsela en las boca a los bebés y con miradas amenazantes del Sendero Luminoso y la pequeña Luci, fascinada con los tatuajes de la española, nos pide por favor que la llevemos... Elige, le dice la española que le aprieta su brazo enjuto y moreno.

Monday, October 08, 2007

26.

El chico sube por la puerta entreabierta que dejó el geólogo M, un conocedor -se jacta- de esta nata grasosa amarillo opaco de San Juan de Lurigancho, para comprar en la dirección recién anotada en un papel lo que le(nos) gusta, por encargo de Collin, una chileno con nombre gringo que es dueño de un bar electrónico en Barranco, así dice el geólogo, que celebrará esta noche su cumpleaños u algo parecido y dónde nosotros, los amigos del geólogo, estamos invitados para hacernos mierda, dice irónico el periodista mientras su cabeza martillea rítmicamente -por la música de Carlinhos Brown- el hombro de la española que ya habla como peruana, y es ella la más sorprendida con el petiso de nariz aplastada por el labio leporino que nos ofrece un par de anillos de oro, relojes y droga si quisiéramos, y la española le pregunta por su edad, como si importara mucho, y el chico le responde que 12 años, y seguido: que no va al colegio, que vive con su madre, que las cosas son robadas en Larco Mar y que la marihuana es paraguaya y qué señorita quiere probar, y con sus dedos cortos y morenos saca un papel, pone un poco de marihuana, lo chupa en las puntas y se lo pasa la española, y después al periodista, y después a mi, que voy de copiloto en esta 4X4 Hyundai Santa Fe y bajo el vidrio para botar el humo mientras uno chico descamisado que nos mira hace rato, me asiente con la cabeza como si fuéramos a comprar un kilo de marihuana, y repaso la cara de risa de la española, sus gestos lentos, y el periodista saca unos dólares y el chico de su morral saca un paquete, y después la española y el chico me mira, y le pregunto si fue hijo de alguien de Sendero Luminoso, y sin chistar el chico afirma que su papá estuvo metido en la guerra y que hoy vive en Buenos Aires, aunque no sabe nada de él, y cuando el geólogo M sube, el chico baja y la española con los labios apretados dice: manya el chabal va directo al hoyo.

Monday, October 01, 2007

25.


¿Lo más terrible? En Haití, según la entrevista a una médico chilena y voluntaria que leí en el semanario The Clinic, a quien no le importaba llenarse de picaduras de bichos ni defecar en el bosque tropical, lo suyo era vocación, decía, y el testimonio de esta mujer de aspecto frágil -según la foto-, pelo largo, castaño y rostro huesudo, resultaba convincente cuando afirmaba que su padre, empresario, había perdido todo (de un día para otro, como le gusta escuchar a la gente) y justo ella, ya graduada de médico, había descubierto que la vida no era material sino que lo suyo era una atracción por la naturaleza tipo: hippie=snob=pies descalzos y luego venía lo terrible, cuando explicaba que la familia que la alojó, la más amable del caserío, utilizaba a niños huérfanos o de familas ultra pobres como sirvientes, niños entre 5 y 8 años, y esos niños iban a diario en busca de agua, descalzos, a un pozo ubicado a dos horas, ida y vuelta caminando entre cerros, y llegaban encorvados los pobres chicos pero mantenían la sonrisa y los juegos de niño, y ella, a pesar de lo chocante de la experiencia para su formación cristiana-occidental, aclaraba que no podían ir en contra de las costumbres de la gente y una niña le aseaba el dormitorio de piso de tierra por un poco de comida.

Saturday, September 29, 2007

24.

Tati me besa en afán de despedida para recluirse en su Taj Mahal que tiene la escalera del palacete de Vivien Leigh en “Lo que el viento se llevó” y ella se cree Vivien Leigh en una fantasía absurda donde Montesinos es Clark Gable, le digo, y compunge el rostro como si tuviera destemplado sus dientes, y se sube a su 4x4 Dodge, que parece un tanque gringo en medio de estas callejuelas de Ica que tienen algo del Viet Nam o Camboya de las películas gringas de Chuck Norris y el periodista, que ya estaba con nosotros, me invita a beber algo y entramos a un restaurant donde pedimos cervezas y dice que el geólogo M, viene para acá, ahora, a las 17 horas, porque quiere acompañarnos hasta Lima, a Barranco, al puentecito de los enamorados para lanzar una rosa al vacío -le digo-, y dice que quiere presentarnos a un chileno que tiene un bar en Barranco, donde hay de todo, y pienso en las fosas del geólogo M, y el periodista agrega que el geólogo pagará todo y mierda, le digo, cómo ese gueón no se enferma con tantas cagadas que se mete en el culo, jejeje, y el periodista me pregunta si me enamoré de Tati, y no le respondo porque no me parecen confiables esos tipos recién llegados que visten distinto y recuerdo el tono amenazante del reportero gráfico y su rabia, y su asco hacia nosotros, y nos trataba de asquerosos hasta que el negro lo golpeó y le rompió la Nikon, y el gueón se fue odiando y Tati me decía que Montecinos lo hubiese encerrado en un subterráneo hasta que pasara como desaparecido y el periodista contesta el teléfono, y me hace una mueca para que nos vayamos y afuera está la española que tiene el pelo mojado, unos lentes oscuros y un apósito en el brazo, y dice: manya, vamos a ver que pasa por una escuelita que conocí por allá. No seas estúpida, le dice el periodista mirando hacia dentro del bar, como si esos tipos fueran policías.

Tuesday, September 25, 2007

23.

Volvió Fujimori, volvió el chino, volvió el príncipe de los pobres, volvió el dictador, volvió el asesino, volvió el ladrón para quedarse en el cubículo ratón de una cárcel musgosa tramando el golpe de estado porque aquí los presidentes corruptos son reelegidos -dice Bayli- como Alan García, con su porte de ropero, dirigiendo este país partido y robado y que todavía roban y yo, como chileno, fui parte de ese delito por los milicos de la Guerra del Pacífico o Guerra del Guano o Guerra de mierda que usurparon la biblioteca de Lima, la memoria de Perú, para embarcarla como trofeo de guerra a Valparaíso y después a Santiago, por un asunto de orgullo, vanidad, matonaje y facismo porque toda la riqueza de los derrotados confluye en Roma o Berlín o Londres o Washington o Santiago, y por eso Tati me recalca que nunca me darán un buen trabajo por acá porque la mayoría odia a los chilenos y el aire acondicionado se echa a perder y ella se levanta a encender el ventilador y su cuerpo bronceado desnudo, delgado con sus senos pequeños y duros me hacen pensar en seguir acá hasta el final y ella me dice que sólo la veo como un objeto sexual y no podría verla de otro modo, no, y hasta el zumbido de su orín me suena exquisito y me responde que está todo bien y enciende la ducha y pienso en Janet Leigh de Psicosis y siente escurrir el agua sobre su cuerpo y reviso la habitación y no hay cuchillos, ni puntas, ni nada como para sentir su sangre y ella me invita y en mis tímpanos retumba la música de Bernard Herrmann y la atenazo por el cuello con el brazo que resbala por su piel jabonosa y con la otra mano aprieto su cuerpo al mío y ella abre un poco las piernas y la penetro, y el agua nos golpea y parecemos dos cuerpos desnudos en una calle lluviosa, bailando, moviéndonos, desgastándonos y explotamos y nos quedamos detenidos mirando como el hoyo de la bañera se engulle nuestra resina felicidad.

Friday, September 14, 2007

22.


Es Vladimiro Montesinos y no Vladimir Montecinos, me corrige Tati en la piscina-bar de este resort de Mancora, que parece resort de la costa azul francesa pero es peruano, un satélite de la terremoteada Ica, una especie de villa con gente linda y bien aislada donde alguna vez estuvo el actor Adrian Brody, el mismo del pianista de Polanski, con guardias morenos que andan en motos ruidosas de tres ruedas gordas, con un camino de tierra de arribo sólo para 4x4 -hecho a propósito para que no lleguen los cholos- y unas murallas bien altas y pienso en la ciudad perdida de El Dorado, y el cabello de Tati es dorado y su cuerpo algo moreno por el sol y me sigue besando porque hace rato estaba sola –desde julio que no hacía el amor- y le preguntó por su último orgasmo con Montesinos y pone cara de rabia y se desata de mis brazos para recluirse en un rincón de este piscina y me siento como en Niza –que no conozco-, y digo que esto es un sueño cruel, y ella se acerca con un tequila Margarita y me dice que me parezco a Montesinos y que me gustan las mujeres tipo Jacqueline Beltrán y ¿Quién mierda es Jacque Beltrán?, la ex amante de Montesinos, “una chola”, responde Tati, “una simple chola”, agrega, “y no me digas racista, porque tu andas viendo el racismo en todos lados”, y “es que me siento un paria desclasado” le respondo en broma, pero “eres lindo” me dice, y me refriega su rodilla en mi bulto que está arrugado como una oruga y yo camino lento en el agua hacia el bar y pido otra Margarita, y Madonna aparece en el plasma que encendió el moreno que hace rato le mira el culo a Tati, y con una mirada le digo que esa carne es mía y el negro agacha la vista, manso como esclavo, a pesar que con un cabezazo podría aturdirme, y Tati sigue con su odio parido a Jacqueline Beltrán como si en realidad habría tenido algún amorío con Montesinos o conmigo, y pienso que podría ser su hija, su sobrina o no sé, cualquier otro parentesco del viejo y ella me besa en esta agua temperada, algo caliente, donde estamos los dos, más el barman, y Madonna en la tele y sigo con esta dolce vita bien merecida por mi piel y pienso en lo contradictorio del bronceado de Tati, en su piel morena por el sol y su cabello rubio, y sale de la piscina para irse a la habitación donde esperará desnuda sobre la cama blanca para que otra vez se lo haga.

Thursday, September 13, 2007

21.


Para Tati los niños argentinos valen 10 veces más que los peruanos y 5 veces más que los chilenos, y 2 veces más que los uruguayos. Y yo le digo que es una racista de mierda como Bush con los mexicanos y latinos y salvadoreños, y le pellizco sus pezones pequeños y pone su mejor cara de caliente, de perrita, y pienso en el asqueroso de Montecinos metiéndole su salchicha mascada, y la rica de Tati me asquea y su orificio aprieta mi dedo como si fuera a decapitarlo.
Ella me besa el cuello como desesperada, y yo le meto la mano en su vulva con papiloma de Montecinos que sabe a hierro y mi pene va directo a su boca de O y pienso en las mujeres de Tacna maltratadas por sus hombres, en los parricidos de Tacna, en los parricidos de Chile y en los parricidos de Centroamérica, en nuestra cultura machista ideada por curas reprimidos, y mi flasback se detiene por una mordida en el glande y repaso sus senos duros, y su piel es más olorosa que la de la cocinera de Tacna, y Tati es bella y perfumada; es blanca, tiene dinero y un blog estúpido y juega sucio como Bush y Montecinos, y su cabeza parece balancín y mis testículos se aprietan, fuerte, y suelta un: dame por aquí. Se voltea y se pone como perra, perrita y se lo hago con fuerza para fundirla, y ella gime, gime, y al otro lado la española urgutea en el culo del periodista y viceversa, y siento sus gemidos, y se confunden con los de Tati, y con los míos y parece una matadero y hasta la tierra se mueve con un leve temblorcillo y pienso en el negro cara de anfibio que también debe estar follando con la española y el periodista en un power trio y pienso que somos unos hijos de puta, como bien dijo el reportero gráfico, y eyaculo dentro de su cuerpo que se contornea y no sé si deshacerme de ella.
Y mientras se lo vuelve a meter pienso que Tarantino reduce lo latinoamericano a México, como Bush, como Europa y Europa tiene el mar de límite y EEUU un muro, y no sé porque mierda recuerdo una cara de orgasmo de Christopher Walken de alguna película que no recuerdo y me siento un cerdo.
El límite norte de Latinoamérica es México y el sur es Colombia, el resto no existe por eso: la impunidad, por eso nosotros, y Tati hace la misma rutina y mañana nos vamos a la playa Mancora a jugar al karaoke, dice la muy puta y yo quiero seguir cantando.

20.

¿Lo más terrible? Lo leí en una revista argentina, la del domingo del diario La Nación de Buenos Aires, y refleja toda la mierda de aquella época.
Martina tenía 32 y confirmó en el registro de identidad que sus padres no eran sus padres y no era estúpida como para buscar el camino y le dio asco la carrera militar de su padre y le dio asco la complicidad de su madre, y buscó hasta encontrar a sus padres naturales, ambos en las listas de asesinados. El milico se quedó con el bebé, y lo inscribió con sus apellidos e hizo feliz a su mujer por algunos años. Martina no quiso suicidarse ni se volvió loca porque habían muchos casos como el de ella, sólo abandonó para siempre a su familia adoptiva que se alcoholizó, le dijeron después.

19.

Mientras media Ica está derrumbada por el terremoto, la casa de Tati es blanca como el Taj Mahal del geólogo M en Arequipa, pero tiene más jardines, más pasto remojado por regaderas de helicóptero que no se detienen y donde puedo fijar la vista un rato y controlar mi libido con Tati, de cabello rubio que se asolea extendida en una silla de playa, frente a la piscina, con el cuerpo brilloso -por el aceite bronceador olor a coco- que le cabe en una tanga pequeña cuyo hilo verde limón parte sus nalgas desde la profundidad en dos hemisferios de durazno cuando camina en dirección a una mesa donde una especie de criado, un moreno de rostro anfibio, le llena su vaso con agua mineral y el periodista conversa con un vaso rebosante de pisco con el reportero gráfico que sujeta otro vaso rebosante de pisco, y parecen Batman y Robin, hablando del Medellín de Fernando Vallejo, del Medellín de Escobar, del Medellín de la guerra y cuando llegan a Montecinos, la española surge de la piscina con su cabello peinado por el agua, con sus tatuajes y piercing, y pide otro pisco sour, y Tati me pide que le refriegue la espalda con bronceador y tiene la piel suave, levemente bronceada y cruza sus piernas y le pregunto por un moretón, y le molesta la pregunta, y me pide que le cuente de mi hijo en Chile, en Antofagasta, y yo le pregunto si en esa casa, alguna vez estuvo Montecinos, como me contó por el Chat, y encojé los hombros y ríe, y se ve bella riéndose porque junta los labios hacia delante y la beso como anoche, cuando tuvimos sexo ruidosamente como le gusta sin antes, haberle cantando una canción de Elvis Presley, y sin antes haber brindado por Tati, y ella, que por ahora sólo me calienta, desconfía del reportero gráfico, y tiene razón para hacerlo, porque Montecinos desconfiaba del reportero gráfico, y si Montecinos lo hacía era porque el reportero gráfico era importante, y yo no sé que mierda hace ese gueón de reportero gráfico con nosotros, le dije al periodista, y el gueón me contestó que tenía mejores historias que todos porque estuvo en Nicaragua en el tiempo de los perros Contras, y no se porque mierda miró la hora, y son las 16.15 de la tarde, y creo que sería bueno sacar del camino al reportero gráfico, que ahora nos pide que sonríamos para la estúpida foto de un grupo de amigos como la del comercial de la cerveza Cristal, y esa foto puede hacer de esto algo real, algo concreto y por eso lo mando a la mierda, y el tipo algo borracho se ríe y nos trata de hijos de puta y que nos denunciará, y el negro con rostro de anfibio sale de su cubículo enfurecido y lo expulsa para tranquilidad de Tati que estaba algo nerviosa, mientras el periodista se mete a la piscina con la española y fornican como si nada, y Tati fuma y le dice algo al oído al moreno y ya son las 17.30 horas, y el moreno a la pasada me dice: aproveche chileno, por algo está aquí.

Wednesday, September 12, 2007

18.

¿La experiencia más cruel que me tocó ver? Mmmm... Varias, pero hubo una en particular que me hizo cambiar el rumbo. Ejercí hasta 1993 como corresponsal fotográfico para América Latina en una agencia alemana. Renuncié después de una experiencia particularmente cruel en Colombia.
En Medellín se libraba una guerra sucia entre la Policía y el Narcotráfico de Pablo Escobar, día a día era asesinado un policía.
Llegue un día 22, una ciudad sin pacos, créanme que es cosa seria, la delincuencia se había apoderado de la ciudad. Los policías estaban aterrados, salían a las calles en grupos de 20 cubriéndose las espaldas y hicieran lo que fuese, cada día uno de ellos dejaba de existir.
Algo ocurrió que lo cambió todo. A la salida de una iglesia, 13 niños fueron masacrados. Las imágenes eran desgarradoras, pero lo que vino después terminó con mi carrera y mi cordura.
Estando en el velatorio de los niños, un familiar se acerco y me entrego una declaración firmada por todos ellos, en esta acusaban del alevoso asesinato a la policía de Medellín.

Tuesday, September 11, 2007

17.

Y después del terremoto alguna cámara extranjera busca la significación de la catástrofe en los restos de una familia con piso de tierra y con una fogata en el medio para recoger calor en las noches grises de invierno. La mujer de esa familia todavía no encuentra a su hija, de 9 años, y ya van dos semanas del terremoto y el hambre, y la sed, y la supervivencia la hacen olvidar que es madre de cinco, y no de cuatro, como ahora. Los hermanos siguen jugando, mientras yo le reparto dulces, y la madre me mira con cara de agradecida, mientras al periodista no le interesan las cuestiones sociales; el tipo me estudia, observa como me muevo aquí, quizás esperando que cometa lo que busca para seguir con su novela sobre mí, según me dijo en el viaje. Tal vez le cuente mi pasado como testigo de Jehová, jejeje.
Y el click de esa cámara hace real a la familia, que ahora saldrá en un diario gringo.
Y Marta, la española depravada, absorbe a goteras el drama de la mujer, y piensa la muy suelta de cuerpo que la desaparición de Madeleine en Portugal importa un carajo por estos lados, y piensa, la gilipollas mientras absorbe un cigarro sin filtro, en la cantidad de niños que a diario se pierden en el tercer mundo y nadie dice nada, porque los niños pobres de Perú, Brasil o Zambia no se exponen tanto como la Madeleine de pupila cortada y caballera rubia como la su madre y padre, dos gringos delgados, altos, como de la película de una niña perdida.
Y a los chilenos parece más interesados en el caso de Madeleine que los casos de los niños maltratados, violados en su país, y mandan de la tele a una periodista hablar con los papás de Madeleine para sensibilizar a los chilenos que prefieren historias importadas como si en Santiago, no hubieran historias que contar. Chile necesita de historias gringas para mimetizarse con el primer mundo de Los Simpson. Y Chile se sensibliza más por Madeleine, que por el terremoto en Perú: siempre ha sido y será así, aunque la minoría diga la contrario.
Y la mujer de la fogata, la madre, reconoce que nunca encontrará a su hija porque no tiene con que dejar a sus hijos para ir a revisar los cadáveres en la morgue.
Y yo le digo que si está dispuesta, nos puede confiar sus hijos a nosotros, y al escucharle el periodista enciende un cigarro como esperando algo. La mujer se pierde por una calle terrosa, mientras subimos a los chicos a la camioneta.
Y ya andando, y con los chicos arriba, pienso en los camiones de los milicos con detenidos rumbo al aserradero.

Monday, September 10, 2007

16.


Los goatsianos.





(fotos gentileza de Sergio Dávalos M.)




¿Y después del terremoto?







Friday, September 07, 2007

15.

Spiniak=geólogo M=Goatse=Mosito de la Plaza de Armas, Santiago, 00 horas y por 20 mil pesos=suciedad en Las Condes.


La baba es del voyerista o periodista decadente a quien sólo le interesa fisgonear hasta la última gota de luz, allá abajo, donde se juntan las carnes y donde la negrura del asterisco del geólogo M parece absorber todo como el magnetismo de un hoyo negro espacial. Pura física. Me aclaró que no eran amantes aunque no le pregunté, ni me interesó saber de su relación. Cumplía la función de proxeneta o recolector de mujeres para las orgías, y yo, entre risas, le dije que el geólogo M era Spiniak, y de ahí me dijo que su afán de periodista, que su pasión por hacer periodismo era juntarse con gente de costumbres raras, con gente inhumana para redactar novelas negras o con gente que no le interesa la vida y por eso la vive de una manera extrema, como tú, me apuntó, y él tiene olfato o, por lo menos, los granizos de la coca no le han roto el oso hormiguero. Y Spiniak -explica este cabrón dentro del 4x4 del geólogo M- es una de las degeneraciones del neoliberalismo llevado al extremo en Chile, donde los desviados ricos compran a prostituidos pobres para que le metan bates de béisbol en el poto y así disfrutan, y así arrugan la frente y gimen entre saques de coca y placeres anales, porque después de viajar y gastarse toda la plata en Nueva York o Cancún ya no hay más sensación que la piel, la carne, el corte, la crema y la caca, y así, el anillo termina siendo la boca, la lengua, el tacto y hasta reducir y quemar a todos los sentidos, y no queda nada. Pura física.
El periodista, por lo menos, no se mete bate de béisbol ni quiera tener el culo de repollo, lo suyo es ser testigo de estas maneras poco convencionales de existir.

Nos encontramos dos días después de la fiesta, en la casa del geólogo M. El geólogo M iba estar una semana fuera de Arequipa, no sé donde mierda, supongo que en alguna mina. Me había dejado la casa, los autos y hasta una tarjeta de crédito.
El periodista me preguntó si yo estaba interesado sexualmente en el geólogo M. A la mierda sus orgías, prefería irme antes que follármelo.

El periodista es un tipo delgado, alto, de boca pequeña, ojos de color verde y de rigidez coquera. Mantenía el sentido del humor con unas ironías crueles sobre los peruanos y el terremoto en Ica. Prefería Perú que Chile, por ahora –afirmaba-, aunque no tenía interés por volver. Ahora estaba dedicado a hacerle biografías a unos arequipeños de clase alta, como también estaba a cargo de un ciber, cerca de la plaza de Arequipa, cuyo dueño era el geólogo M.
Me propuso que fuéramos a Ica y Pisco a ver si podíamos ayudar con el terremoto. Mañana partimos en la 4x4 del geólogo M y se sumará Marta, la española.

Tuesday, September 04, 2007

14.


Sin miedo Chile no crece a las cifras intocables que propone el ministro de saco Gucci, economista de Harvard, que vende por la tele una vida pulcra de pañal de guagua sin caca.
Los políticos=chismosos=aspiracionales= mercachifles=limosneros que crean atmósferas de miedo desde sus computadores ociosos llenos de pornografía de Goatse.
Este Chile de miedo trabaja como paranoico para sellar sus casas de la realidad pobretona y pastabasera de la calle, en condominios con cámaras de seguridad para que la realidad la vean unos guardias milicos de origen pastabasero. Chile también es un país de forajidos, bandidos y asesinos y sicarios como el Medellín de hace cinco años, escupe el periodista cara de muñeco gringo que sale en la tele porque la tele prefiere a la minoría rubia y bella.
Los que perdimos el miedo somos los asesinos, los parias, los que merecen estar encerrados porque el egoísmo manda a que nos encierren en las cárceles, a contenernos, y así, coexistimos con esos egoístas que no quieren saber nada de que existimos. Y ese resentimiento social los utilizamos para robar y maltratar a viejas forradas en joyas, a pendejos que hablan en inglés y a sirvientas Opus Dei.
Chile dejó de interesarme por su incompresible liviandad de sociedad bastarda, quiltra y drogadicta que reduce todo a la acumulación de porquerías y cachivaches, y donde la maldita excepción sigue y seguirá siendo inútil, porque la oligarquía casó hace rato a sus hijas con los milicos, y sigue igual y seguirá siendo igual, porque Chile siempre ha funcionado como un villa medieval, donde todos los villanos desearán por siempre ser igual al patrón feudal y ahí comienza ese locura envidiosa, la demencia colectiva.
Por esto prefiero Perú, país todavía digno a pesar de Ripley y Falabella que hace años sufrió de la paranoia chilena con esa invasión fascita promovida por los ingleses. Latinoamérica es un continete deshecho desde la llegada de los españoles y su raza de mierda.

Monday, September 03, 2007

13.

Soñé con unos jotes picoteando sobre una bolsa de carne humana que alguien lanzó sobre el techo de mi casa.
Soñé con un engendro humano-animal arrastrándose hacia el baño con la boca negra y los ojos salidos para afuera.
Soñé con un jote muerto cuya pata a medio desprender era masticada por el gato de mi casa.
Soñé con un enclenque de labios negros que atrapaba el aire con una aspiradora.
Soñé con un gato envenenado por comer carne de jote.
Soñé con un hombre muerto por un cable mal enchufado a la aspiradora.
Soñé con mi adolescencia en la calle Bellavista de Antofagasta.

12.

(foto: John Carpenter)
¿Y después del miedo?

Friday, August 31, 2007

11.

Es culpa de las multitiendas de mall con capitales chilenos en Perú, cuya propaganda genera xenofobia hacia mis compatriotas como el geólogo M y sus amigos, que sólo desean que la televisión muestre a chilenos blancos, gringos, cuando el 75% tiene la cara redonda, los ojos redondos y la boca redonda como los mapuches, la raza donde proviene la mayoría de los chilenos aunque les duela por esa demencia aspiracional incomprensible.
Los peruanos no quieren compararse a los chilenos aunque su oligarquía blanca y europea sea peor de fascista, peor de canalla, pues prefieren no mezclarse con los cholos.
Las súpertiendas: Falabella y Ripley son para ellos y no para los cholos.
Y yo me siento un cholo materife, vengador como el niño Marcelo en la playa blanca de Mancora, al lado de Ica, donde sólo los blancos tienen ganado el privilegio de la entrada porque los cholos ensucian.
La bipolaridad me puede definir como un facista o resentido social ¿Ripley o Falabella?
Yo mato porque si no me matan. Fue la excusa de Pinochet. Yo mato en nombre de Dios, fue la excusa de las cruzadas. Recuerdo mi niñez. Pienso que mi vida debió haber quedado estancada en esas calles terrosas de esa población de Antofagasta. Nada me detuvo, ni mi mujer ni mi hijo.
El periodista -amigo del geólogo M- dijo que podía acompañarme a Mancora. Dijo que le interesaban los tipos como yo.
Es culpa del diablo que nos juntáramos.

Wednesday, August 29, 2007

10.

Los curas salesianos rescataron a Marcelo.
Marcelo fue el mejor en la escuela, a pesar de haber asesinado al paria viejo de su padre. Dios lo perdonó. El paria se llamaba Don Carmelo, un desgraciado al que nunca vi amargado: siempre festivo, siempre borracho, siempre rodeado de borrachos. Fuimos vecinos. Mi madre hablaba mal de Don Carmelo. La gente justificó a Marcelo cuando lo asesinó.Marcelo me pegaba por gordo. Después nos hicimos amigos. Me había transformado en un cerdo. Hacía reír a los niños: comía tierra y lombrices, también hormigas. Los chicos me venían a ver, era un show. También aprendí a pelear. Un día entre cuatro trataron de pegarme. Al final Marcelo me defendió. Había superado la prueba de valor, me había graduado de Maras. Nos llamábamos “Los Chiri”, una pandilla de pendejos.
Nuestro primer asalto fue a un borracho. Lo dejamos cerca de la línea del tren, sangrando por la cabeza. Lo pateamos hasta el cansancio. No quisimos matarlo porque era profesional, según leímos en su carnet. Salimos en el diario. Fue grato. Don Carmelo también hacía noticia. Había quemado a la madre de Marcelo. Lo acompañé a ver a la señora Catalina al hospital. Nos dijo que haría justicia. El desgraciado de su padre siempre golpeaba a su madre, también a él. Ahora Don Carmelo estaba viejo y desgastado, fácil de noquear. Marcelo se vistió de materife. Le puso varias estocadas ante nuestra mirada terrible. Lo ayudamos a limpiar la sangre. Yo cerré sus ojos. No merecía otro destino.
Al otro día, Milton, el niño que estaba con nosotros, denunció a Marcelo a la policía. Don Carmelo estaba podrido cuando lo subieron a la camilla de metal. A Milton lo acorralamos a la salida de escuela. Marcelo pensó que lo había matado. El chico quedó tirado y aturdido en un callejón desolado. Sabía que estaba vivo. Corrimos. Marcelo mataba por venganza. Yo sentía placer verlo matar. La justicia es amistosa con los chicos. Marcelo tenía 13 años, yo 14. Los curas lo recogieron. A Marcelo siempre le gustaron los números. Era ágil de mente. Yo era mejor para las letras, me conformaba. Sacó rápido la secundaria y después no sabía qué estudiar. Entró a geología. Como profesional comenzó a ganar plata, demasiada para el promedio. Se casó y trabajó en una multinacional de geología.
En Centroamérica volvió a su infancia.

Monday, August 27, 2007

9. Los Olvidados de Buñuel


Marcelo, ya adolescente, escapa del correccional y se reúne en el barrio con sus amigos. Conmigo y otro niño, y mata a Don Carmelo. Días después, Marcelo trata de matar al muchacho que supuestamente tuvo la culpa de que lo enviaran al correccional. A partir de este incidente, nuestros destinos están trágicamente unidos.

Friday, August 24, 2007

8.

(Lynndie England)

Alex DeLarge = El Coyote= Danny Boyle = Beavis and Buthead = Bart Simpson = Red and Stimpy = Maldita Sea = Corvalán = Lynndie England = Marta, la goatsiana= geólogo M= Los Olvidados de Buñuel.

Thursday, August 23, 2007

7.

Los goatsianos son una secta de cochinos, exhibicionistas de Fotolog y sádicos sexuales que se van introduciendo porquerías –u objetos de diámetro creciente- por el ano hasta alcanzar una dilatación exagerada. Así, el orificio logra un tono rojizo, de rosón, de donuts de paco gringo (recuerdo la película Fargo) o de molusco chupador de roquerío.Es una vertiente sexual=espiritual=sádica que se logra en un estado de profunda concentración, dice la página web. El orgasmo es incomparable, me explicaba el siempre insastifecho geólogo M, mientras con dedicación le introducía por el ano unas bolillas chinas a Marta, una chica española goatsiana, que vino a Perú a conocer el Amazonas. Marta es adicta al piercing y los tatuajes. Tiene el cuerpo fofo y no está bien depilada, aunque su rostro de rasgos finos y punzantes ojos celestes le da una belleza pérfida, algo bastante práctico para sus extraños gustos sexuales. Había hecho del Goatse su forma de vida, como quien fuera una vegetariana o nudista o bolañista -come verduras para no irritar donde termina el intestino, dice-.El periodista la había conocido por Internet, en la página de los goatsianos de Perú, aunque en el fondo los únicos goatsianos declarados de Perú, eran: el geólogo M, chileno, y dos prostitutas peruanas que lo acompañaban en sus indecentes y cocainómanas prácticas. Hablaban de los hindúes -siempre citados en este tipo de cosas-,del Amazonas peruano donde un tribu adicta al ayahuasca se metía cosas por el poto con afanes estéticos. La chica española era como una enciclopedia de Goatse, aunque no resultaba difícil culpar a los malayos o tailandeses o filipinos como los difusores número 1 de la práctica -según internet-.Imaginaba a gueones mamones untándose mantequilla en el culo como Marlon Brando a Maria Schneider en el Ultimo Tango en París y metiéndose desde antenas de radio, pilas, palos de escoba, cepillos de dientes y una infinidad de porquerías. Pero esto iba más allá, no se trataba de una penetración prostática para homosexuales o bisexuales sino que era estética, de belleza -según estos gueones delirantes-, de espiritualidad, donde se mezclaban pomadas como: los chacras, la acupuntura, el nirvana y toda esa dialéctica santurrona oriental tipo "new age" que suena convincente en la boca de Marta. Después me exigió preservativo. El periodista me filmó, como también quedó registrado el aceitoso orificio del geólogo M. La española y las dos prostitutas peruanas –a quienes el periodista les pagó 10 dólares-le habían introducido las bolas chinas a mi amigo de infancia, que sostenía un rostro de placer con las escarbadas de vaselina. Las putas, ya borrachas, se reían solapadas. La escena era rídicula, pero les pagaban por estar allí.El periodista me decía que la coca endurece el sentido del humor, que contiene la risa, porque ver al geólogo M sodomizado por dos putas peruanas y una española era una escena humillante y animal, propia de gente enferma ¿En qué rechucha momento nos pudrimos? Estudiamos en el mismo colegio y éramos niños normales que cantaban la canción nacional en los actos de día lunes. Pinochet dejó el poder cuando teníamos 18 años.Le despaché el video a la parvularia S, para que entienda de una vez por todas que su ex marido está enfermo y que por eso no envía dinero a sus hijos. Ya veo su cara.

Monday, August 20, 2007

6.

Llevo dos días en este Taj Mahal del geólogo M y podría pasar el año aquí en Arequipa, ciudad luminosa, tranquila y colorida con añejas iglesias de porcelana y casonas donde brota una mezcla entre música andina y aromas a caldos de carne con perejil.
Arequipa es una ciudad de paso para turistas que van a Cuzco, me dijo un español, vecino de cabina en este ciber con humo de cigarros y pocas ventanas. Este español -algo calvo y de amaneramiento gay- estaba preocupado por unos amigos alojados en un hostal de Lima ¿Por el terremoto? Claro, por el terremoto, afirmó. Yo no preocupo a nadie. Mi madre se murió hace rato, mi hijo tiene cinco años, y no creo que mi ex mujer le recuerde a su padre después de los hechos que detonaron mi partida.
Anoche soñé con unos jotes picoteando sobre una bolsa de carne humana que alguien lanzó sobre el techo de mi casa.

Hoy, toda la prensa y la televisión dio cuenta del terremoto en Lima, Pisco e Ica. Los arequipeños no parecen muy conmovidos con la tragedia de sus vecinos, tal vez porque nunca se han sentido peruanos.
-Somos independientes- afirmó un taxista que me llevó a la casa del geólogo M, una casa grande de construcción moderna, con piscina, jardines y dos autos en la puerta, además de dos sirvientas poco amistosas, pero que mantienen todo limpio.
Sabe Dios porque pasan estas cosas. Sabe Dios porque es más cruel con los pobres, con los necesitados. La verdad es que en la mayoría de los casos, esta acometida de la naturaleza o de los cielos, se atiza entre los más necesitados, entre aquellos que de por si ya han sido golpeados por la pobreza y que después de esto quedan con las manos vacías y aun más maltratados que antes.”, agrega Tati por el chat.
Tati es linda y posa en bikini con una amiga en una playa para ricos peruanos, todos blancos con lentes Calvin Klein.Nada de rencor.
El geólogo M me dio un abrazo y que estaba en mi casa. Me dijo, entre risas, que le había devuelto el tiempo perdido y que Arequipa era una ciudad espectacular para tirarse chicas. Entendió mis razones. Tras dos años las cosas se ven mejor, dijo. Reconoció su error y yo el mío, aunque hipócritamente, como todo lo que dije esa noche mientras bebíamos pisco marca Tacama con Coca Cola.
Fue uno de los mejores geólogos de su generación de la Universidad del Norte, y siempre ha destacado. No sé en qué mierda trabaja ahora, en Arequipa, pero gana mucha plata. Dijo estar relacionado con la actividad minera. También hablamos de putas: ahora mantenía relaciones esporádicas con unas chicas peruanas, jóvenes, universitarias y otras profesionales según fotos.
El primer tatuaje de Mara me le hice aquí, ayer, ocupé dos horas y no es nada especial, aunque un poco doloroso. Son dos ojos rodeando mis tetillas. El geólogo M tiene los brazos tapizados de tatuajes, todos hechos en Guatemala.
Se ve delgado y mantiene su parecido a Frank Zappa. Esta noche invitó a un amigo chileno suyo que lo provee de buena cocaína, un dealer que alguna vez fue periodista de un diario de Iquique, me dijo, y que tiene una historia sórdida detrás como la tuya –afirmó entre risas-.
Traerá a unas chicas, unas turistas españolas que le prenden velas a Goatse, un gurú sexual.

Tuesday, August 14, 2007


(foto de Isabel Muñoz)
...las mejores historias sudacas se siguen escribiendo en Centroamérica, en Guatemala, El Salvador ò Honduras –que ven a los mexicanos como gringos-, y donde los mayas evolucionaron en maras para inmunizarse de los gringos de Los Angeles o San Diego.

5.

El geólogo M fue casado con la parvularia S que trabajaba en un jardín infantil para niños huérfanos.
Estaban convencidos que esos niños pobres y huérfanos de Antofagasta lograrían ser felices en Europa, porque su concepto era: desarrollo=dinero=modernidad=felicidad.
Los europeos los prefieren blancos y recién nacidos. Paseaba a algunos chicos. Uno me contó que su hermano se lo violó. Tenía 6 años, el pelo al clavo y sonreía por todo. Su piel morena limitaba su partida. Tal vez cuando creciera y si se quedaba en Chile, haría lo mismo con su hijo. El ciclo. La violación la contaba como juego, como cuando el geólogo M contaba sus historias amorosas de Guatemala -país donde trabajó-.
-Las minas son calientes y putas en Centroamérica, y yo no aguanto, jajaja, y yo no aguanto- afirmaba gesticulando un movimiento pélvico.
-Y tu mujer gueón-
-Me estará jodiendo con vos, jajajaja-
-Gueón vaca. ¿Y si te infectas con algo?.
-¿Y tú crees que las minas que me tiro son putas? No gueón, son abogadas gueón, limpiacitas.
-Sucio de mierda.

En Antofagasta vivía con su mujer e hijos. Fui amigo del geólogo M, y de su mujer, juntos y separadamente. Los prefería separados. Su mujer me prometía que lo nuestro era un juego.
El geólogo M pasaba 20 días del mes en Guatemala, el resto en Antofagasta. Una nana peruana le preparaba pisco sour al geólogo M, mientras él -relajado- veía los partidos de fútbol con sus amigos, geólogos.
Llegaba para los partidos de fútbol de la selección. Sus amigos me hacían sentir como un extraño, como un bicho. No me emocionaba el himno nacional. Hablaban de sus 4x4 y lo importante de vivir seguros y encerrados en los nuevos condominios construidos en los Jardines del Sur, y de que el país y el fútbol estaban destruidos por la delincuencia y la farándula.
En el entretiempo se encerraban en sus 4x4 para quemar pasta base. Volvían tiesos. Se iban en el momento en que terminaba el partido. 90 minutos exactos de libertinaje para sus reprimidas existencias. A mi no importaba que me vieran fumar, tampoco a M, aunque éste se molestaba cuando llegaba con algún amigo. Nunca traigas amigos cuando vengan los geólogos, me dijo.La parvularia S se sentía generosa por invitar a almorzar a los niños huérfanos. Lunes y martes. Llegaban dos o a veces, tres. También invitaba a matrimonios extranjeros.

Con la parvularia S, en tanto, vimos varias veces la película “Pulp Fiction”, mientras yo la iniciaba en el consumo de cocaína. Ahora me culpan que yo destruí el matrimonio. Sé que el geólogo M está trabajando en una mina cerca aquí, en Arequipa.

4.


Alex DeLarge inspiró a Breat Easton Ellis en American Psycho; Tarantino=Easton Ellis=Heinrich Himmler=Darwin = Heinrich Himmler=Darwin=Alex DeLarge= el geólogo M (el personaje que sigue).

Monday, August 13, 2007

3.

La rumana Nadia Comaneci se abría de piernas sobre un palo recto para luego hacer unas piruetas puntuables con una sonrisa de alambre tenso y atrapar los flashes, y los aplausos y las medallas en una de esas olimpiadas entretenidas donde los soviéticos competían con los gringos, mano a mano, como en un partido de básquetbol.
Nadia Pérez huele a pimienta y tiene una cicatriz de quemadura en su brazo de habano. Nadia se llama así por la Comaneci, me dijo la segunda vez que me atendió en ese restaurant -debe tener la misma edad que yo-. Como a la mujer de la pensión, también le interesó mi puto origen, mi acento, mi aspecto y la guitarra que adosé al costado de la mesa. Tóquese una canción me afirmó, suelta de cuerpo y con esa carne porosa y brillante de su pechugas servidas ante mis pupilas. Me sentía como en México, como en Tijuana, como en una película de machotes. Después de susurrarle a su oído donde estará mi primavera de Solís, me trajo un plato con una fritanga de perejil y un arroz en forma de teta y un ají. Le pagué con dólares como si fuera Mickey Rourke en Erase una vez México, y le pedí un Marlboro.

-Dónde está el baño-
-Acompáñame-
La cocinería era estrecha y de penetrante aroma a un condimento raro, después había un compartimiento como bodega. Cerramos la puerta y ella, sin preámbulo, me bajó el pantalón: nada especial, mientras yo fumaba mi Marlboro y me sentía como un vaquero del oeste violándose a una india, como un conquistador español violándose a una india, como un milico chileno de la guerra del pacífico violándose a una peruana. Ambas se llamaban Nadia -la mujer del restorán y de la pensión-. Ambas habían sido golpeadas -una quemada con cigarro- por su último amor, un machista maltratador. A ambas les traje un poco de paz, de amor, de tranquilidad. Que en paz descansen.
Fue el adiós de las nadias, y ahora van adornadas con el cortejo sepia y con flores desteñidas en esta ciudad dolorida que llora con pasión a sus muertos.

Friday, August 10, 2007

2.

Puedo ser un cantante sudoroso y barrigón apretado con una camisa negra brillante y unos pantalones de cuerina salpicados de lentejuelas a lo Elvis, que le canta al amor, quizás una de las pocas maneras para sentirse vivos por estos lados, según los desayunos de la pensión cuando la dueña me cuenta de sus fracasos con las canciones de Marco Antonio Solís.

Puedo ser una versión grotesca de cantor o trovador sudaca, menos altanera, de ese errático american-mariachi de la película de Robert Rodríguez –que llevaba esa metralleta justiciera o fierro en vez de un absurdo guitarrón- y que hablaba como atorado.
Prefiero contar chistes crueles.


Y esta Tacna sepia de cortante frío noctámbulo, luce parecida a Tijuana o a la manoseada Juárez –de películas como Traffic, de documentales de coyotes - donde comen ají a masticazos o chile, y los chilenos fascistas se ofenden porque esos machotes mexicanos morenos, bigotones, de cuello de neumático y espalda carnosa se comen a la patria. Guevones. A una hora al sur de Tacna, está Arica donde todas las calles tienen semáforos, donde los taxis lucen uniformados de amarillo o negro y donde el olor a fritanga se mezcla en esquinas marginales con el humo pastabasero. Arica es la punta del ají.
Arica=San Diego. Los peruanos pobres imaginan un mejor futuro, como si Chile fuera Estados Unidos. Y en Estados Unidos a los latinos los tratan de cucaracha o ratas y bajan la cabeza, mansos, sudacas, asumidos y explotados, y buscan el amor y trabajo con la cabeza gacha, ciegos como servidumbre humana. Y en Estados Unidos, Chile es el ají con que se fabrica el Tabasco.

Filmé con esta Canon -que me cabe en una mano- unas cucarachas aladas que planeaban desde la tina del baño a la puerta y que a ratos parecían helicópteros borrachos. No todas alcanzaron la puerta.
-Siga matando bichos y no se preocupe de la limpieza-
-Y cómo adivinó-
-He pasado toda mi vida aquí. Me se de memoria todos los ruidos-
-Entonces no traeré a mi novia-

-Usted sabe las reglas-

Se llama Nadia, tiene 50 años, bien conservados, morena, alta, delgada, pelo lacio, ojos de pasa y rasgos indígenas –nariz zigzagueante como cordillera-. Es amable aunque metiche. Le interesan estupideces como en qué ciudad nací. Si yo le dijera que nací en Tocopilla, tendría que gastar mi tiempo explicándole dónde queda Tocopilla como si fuera tan trascendente el lugar de mi origen. Le gustan los dibujos de mi guitarra, en especial el rostro del cristo de la película de Zeffirelli –ese Jesús con ojos de huevo frito-. Llevo una semana en su casa.

“No hay nada más difícil que vivir sin ti… ”, esa estúpida ironía de Marco Antonio Solís le cantaría esta noche, con la Canon en Rec, pero conozco las reglas.

Saturday, August 04, 2007

1.



Perú es un buen lugar, desordenado, fácil para limpiar como para esconderse. Eso de limpiar me suena a película de Tarantino. Qué asco Tarantino. Esos tipos vestidos como garzón y una musiquita de rock como telón cargando unas aparatosas escopetas y después disparando en el oreja de un gueón amarrado en una silla, también vestido de frac, como ganster de Hollywood y sigue la musiquita expresándose por los parlantes del cine, para amenizar la muerte o volverla más simpática. Después Tarantino ridiculizando a los japoneses con esa Uma Thurman de buzo amarillo pegando patadas al aire como enferma mental o Tarantino ridiculizando a los mexicanos como si olieran a fritura. Todo el sur de Estados Unidos huele a fritura y sobaco. Las calles de Tacna huelen a mi sobaco y a la fritura de las cocinerías callejeras o carritos sangucheros –como le llaman aquí-,las murallas son opacas, el aire tiene esa espesura a ciudad sin mar, los taxis que cruzan la frontera son largos tipo años 70 y la gente come pollo con papas fritas en la calle. Latinoamérica = bodega humana. Me gustaría torturarte Tarantino de la chuchesumadre, así como los haces en Hostel con esos indefensos turistas gringos, pobrecillos, tus compatriotas, que van a esos países rumánicos o hungáricos –balcánicos, diría mejor- donde los vampiros andan en la calle, sueltos, vestidos con Levis o de tetas rosadas y vaginas bien depiladas. Nada más efectista que el cine. Igual que ese sicópata de telenovela que anda salpicando sangre en la tele chilena y un gueoncito político se horroriza ¡oooooh!, como si ese país de mierda no estuviera acostumbrado a la tortura. Y le digo a ese político “cresta de gallo” que ese gordito Romo como Cristo recibió todos los pecados del hombre y murió en la soledad, en la mugre, salvo por unas monjitas de buen corazón que recogieron el bulto. Romo se llama nuestro Cristo, Romo es el cordero de Dios dispuesto al sacrifico para lavar nuestras faltas, nuestra deshumanizada capacidad de intolerancia, Romo es el muñeco Vudú.
A Taratino le gustaría hacer la película de Romo, la biografía, con una serrucho de utilería y una bolsa de sangre y detrás la imagen de Pinochet, con esos lentes negros de carey. Podría rodar la película en los desiertos de México, país del perfumadito Alejandro González iñarritu, el de “Amores Perros”, que ya no parece mexicano, que ya no parece latino.
Estos meses me he dedicado a ver películas de Taratino, sí. Estoy aprendiendo de Tarantino. Estoy aprendiendo que el dolor no existe o se convive en el Tercer Mundo, en Perú, en Tacna o en Alto Hospicio. Ese fascista de Tarantino me delegó una misión: limpia al mundo de las ratas y serás salvo. Hace un rato compré en el mercado de baratijas una cámara de video. Me faltó el cable para conectarla a este computador de mierda.

CAPITULO 2 O SEGUNDA NOVELA O BOCETO

Este es un croquis o borrador de una segunda novela, los fragmentos están sometidos a cambios, recambios.

Monday, July 23, 2007

Funerales


Funerales (fotos gentileza Sergio Dávalos, Iquique).

Saturday, July 14, 2007

Tuesday, July 10, 2007

Julio Pérez Silva, el sicópata de Alto Hospicio.

Monday, June 04, 2007

ISBN Nª 163.274.

Mi viejo me inscribió la cosa en Stgo, en el Registro de Propiedad Intelectual.

Monday, May 14, 2007

45

Escribo desde un ciber frente a una plaza, en Tacna, con las monedas que gané por vender mi alma a un par de misioneros –los mismos que me cargaron al hospital de Arica-.
Nadie me saca de la cabeza que Galleguillos fue mi arma.

Tacna, mayo, de 2007.

Saturday, May 12, 2007

44

He visto a Galleguillos. Después de mis insultos escapó corriendo. Fui detrás hasta que caí.
Las moscas muerden en este ciber.

Friday, May 11, 2007

43

Una silueta de mujer se me acercó cuando tosí. La detuve. Me abrazó y siguió buscando a su hija. Se fue por una calle estrecha hacia un cerro.
Esperé el amanecer junto a unos alcoholizados vagabundos. Me ofrecieron vino. Después lo vomité mezclado con el sabor amargo de la bilis.
En este ciber las moscas pican.

Monday, May 07, 2007

42


Esta mañana te vi desde mi habitación luminosa -por la falta de techo- cuando desayunabas desde un plato hondo una blancuchenta sopa espesa que parecía semen. Debe ser el jugo de los presos o los gendarmes después de la erección mañanera que ya no tengo por la fiebre, como hoy, cuando la enfermedad me absorbe y mi vida parece un billete viejo, desvalorado. He adelgazado bastante según leí en los ventanales brillosos de un banco y digo esto porque recuerdo un cuento que leí una tarde ociosa después que Natalia se fue a trabajar, y yo quedé en casa, junto a su hermana. Hacía frío, era invierno. Lee me dijo, está bueno, es de un japonés, y nos acurrucamos y mezclamos nuestros sabores. Creo que después bebí un vodka barato. La culpa se mata con alcohol, nos convencíamos riéndonos casi con burla. Sentí los minúsculos movimientos de Natalia, su leve intromisión en la cama y su olor a día de trabajo. Quise hacerle el amor. Me da frío bañarme –dijo-. Al otro día despertó como a las 6 de la mañana para irse a las 6.30 horas. A su hermana le gustaba leer, tenía amigos que escribían –no sé, hacían cuentos y ella también-. Nunca conocí a sus amigos. En el cuento el japonés detallaba su proceso de momificación. Desde hace unos días que pienso en ese cuento y culpo a mi dolor de estómago, al ácido que baja y sube hasta estrangularme la traquea y vomito. Muero a través de mi vomito, a través de mi sudor, a través de mi mierda acuosa e insípida.
No he conocido a nadie en esta ciudad calurosa. Y es que nadie quiere ser tu amigo después que te levantan del suelo y te lleves la mugre adherida en la espalda. He sentido que me han cargado, trasladado, tratado de ayudar. Me he despertado en la urgencia del hospital, y he vuelto de nuevo a la calle. En Arica no hay frío, ni viento, como para preocuparse de dormir en la intemperie. He dormido en pastos desconocidos, en la arena de la playa y en urgencia del Hospital, sobre un cartón afuera de una iglesia donde pregunté por el cura Sergio y donde otra vez me mandaron a la mierda.

Desde aquí observo como almuerzas Galleguillos, como tus mandíbulas aplastan, como la comida te salpica, como la comida te chorrea, mientras casi a esa misma hora, el ritual del almuerzo se repite en las casas de las familias de las chicas asesinadas en Alto Hospicio. Supongo que pensará en sus familias cuando almuerzas, en la posibilidad que les diste para que se alimentaran mejor, en tu desquiciada resta para mejorar la vida de los pobres. Y disfrutas de ese caldo proteico que te financia el gobierno y que podría estar escupido, pero está bueno, sabroso, mientras yo llevo cuatro días acá sin comer porque todo lo devuelvo.


(foto: El cuento "Me convertiré en momia" es del japonés Masahiko Shimada)

Sunday, May 06, 2007

41


No es tristeza ni pánico. Es una sensación de encogimiento e invalidez. Puede que quede tirado en la calle, me tapen con una frazada y tilden el paquete de paté como N.N. Sin embargo este golpeteo del teclado, a ratos furioso, me hace revivir.
Mi intención es que esto, de alguna manera, llegue a tus ojos de y se esparza por tu sistema nervioso y como si fuera cocaína recobres tu lucidez y te dejes de guevear haciéndote el inocente. Tal vez después de leer, consideres la tuya como una mala historia, carente de suspenso –se me ocurre-, egoísta, escrita desde mi lado, para salvarme solo. Puede también que la llegues a odiar por mi falta de arrojo, por mi cobardía, por mi afán exhibicionista. Dirás, con cara de resignado, que te puse como un microbio al lado de Chikatilo o Garavito. Lo eres. Quizás desees más detalles sobre la manera como le cortaste los pezones a una de las chicas (Te invito a escribir esos capítulos). Quizás desde tu imbecilidad actual recobres la memoria, y narres a tu manera los detalles más sórdidos de lo que hiciste. Tu ego te lo pide. Tu ego te pedirá más asesinatos. Sé que volverás a la calle y seguirás matando, es así, y le pedirás a otro periodista corrupto, enajenado, que te escriba la segunda parte de esta historia.
Se qué ahora eres una especie de santón que te sirves de las nauseabundas almas de unos imbéciles e ignorantes criminales, según el cura Sergio. Me dijo que estabas escribiendo un Apocalipsis. ¡Imbécil! ¿Quién te crees? ¿El Juan de la Biblia o algo parecido? Un Apocalipsis, el muy imbécil, el muy guevón. Desde tu cama clorada e iluminada con tubos fluorescentes asustas con el infierno a todo el mundo, con ese Apocalipsis bastardo, porque no entiendes que nuestra naturaleza es así: fornicaria, ladrona, homicida, adultera, avara, mala, timadora, deshonesta, envidiosa, difamante, orgullosa y desatinada ¿Supongo que también te crees el anticristo? Hay muchos anticristos en la calle, mírate tú, a tu alrededor y verás los anticristos que andan como moscas buscando un lugar donde arrancar una partícula de mierda, como si la mierda valiera tanto, como si la mierda fuera tan importante y trascendente. Recuerdo la frase del gringo Ted Bundy, un ser de tu calaña aunque era abogado, militante repúblicano y "encantador" el muy mierda, según sus amigos. Dijo: "Nosotros, los asesinos seriales, somos sus hijos, sus maridos, los que están en todas partes... Y claro, mañana muchos de ustedes van a despertarse muertos" -Fue apresado y ejecutado en la silla eléctrica, luego de ser condenado por el crimen de 14 mujeres, aunque se afirmaba que las víctimas ascendían a 100, hecho que nunca se probó-.

Tal vez el cura Sergio no exista y sea una fantasía para alcanzarte. No encontré su nombre por ningún lado en la guía de teléfonos. Se encogieron de hombres cuando pregunté en una iglesia católica ¿Busco a un sacerdote llamado Sergio? Le repito: ¿Conoce a usted un cura que se llama Sergio, y que trabaja con los presos de la cárcel? ¿Por favor conoce a usted a un puto cura que se llama Sergio?Después de entregar el taxi a un pariente de Julio, decidí quedarme en Arica, a esperar convertirme en un N.N. Recorrí una calles estrechas abultadas de comercio y barullo de hippie andinos. Leí letreros de comida vegetariana y sentí el vaho marihuano. Bebí un jugo de frutas y lo vomité, quise calmarme con un cigarro y volví a vomitar. No he comido nada desde el jugo. Siento un poco de hambre, pero el asco me doblega cuando huelo desde mis dedos el olor a transpiración desde mis axilas calientes.
(La foto es de Ted Bundy).