Monday, March 19, 2007

21.

A Galleguillos le dio un ataque de amnesia.
Al tercer día sin dormir se declaró culpable. Luego y pensando que por fin se relajaría, le indicó el lugar a los ratis. Después durmió sedado durante 20 horas para olvidarse de todo y declarase, el muy mierda, inocente. A la fecha mantiene su afirmación de inocencia y argumenta que fueron otros los responsables de los crímenes. Dice ser víctima de una mafia y que está amenazado de muerte. Como asegura padecer amnesia, supongo que no se acordará de mí.
Hoy me contacté con un cura que periódicamente visita a un grupo de internos de la cárcel de Acha, en Arica. Dijo que me podía ayudar aunque es complicado acceder a Galleguillos. Le dije que el viernes estaría por allá.
Son las 11 horas y esta mañana leí en internet que viene la segunda parte de la película “Hostel”. Los amigos freak del pobre Dyango se pondrán contentos. Disfrutan del cine gore. Yo la encontré un bodrio, una caricatura de una película de terror, aunque no me extrañaría que existan clubes de tortura repartidos por los países del postsocialismo o los del tercer mundo. Así, podría explicar las desapariciones de las chicas en Ciudad de Juárez o de los miles de indocumentados que cruzan México con dirección a Estados Unidos. Alto Hospicio me parece ideal para un club de tortura. Están dadas las condiciones: ciudad fronteriza, desierto, salitreras abandonadas, inmigrantes ilegales y pobreza. Sumemos que por historia Chile es un país de desaparecidos... pero como sea, insisto: "Hostel" es un bodrio.
Nunca hablamos con Galleguillos sobre qué hizo en los años de Pinochet. Supongo que estaba en el sur, en Linares o algo así. Tengo claro que llegó a Alto Hospicio a mediados de los 90. Lo hizo solo. Una vez este gueón me sorprendió cuando se comparó con Pinochet y con Hitler.
-En su lugar habría hecho lo mismo- dijo-
¿Cómo?-
-Limpiar al país para gobernar tranquilo-me dijo-
-Pero si el gueón nunca gobernó tranquilo, siempre tuvo problemas, acuérdate de las crisis económicas, las protestas, el atentado… al final el gueón sólo generó rechazo.-
-Yo habría hecho una depuración más profunda, a lo Hitler-
-Te creo gueón… pero Hitler igual perdió la guerra y se transformó en el peor gueón de la historia.
-Creo que los gringos hicieron bien las cosas... esos guevones exterminaron a los indios, echaron a los mexicanos, quemaron a los japoneses y silenciosamente se transformaron en lo mismo que quería Hitler… Los gueones son igual de racistas que Hitler, si nos pueden exterminar, lo hacen…
- La diferencia es que ellos hacen las cosas bien, diplomáticamente, pero igual te lo ponen- le respondí.-
¿Y cuándo le vas a dedicar un capítulo al “Guatón” Romo, el torturador más famoso de Chile?- dijo.
-No sé... tuvo suerte ese gueón, encontró el contexto para desarrollarse como sicópta, como tú.

1 comment:

Literófilo said...

Vaya que fuerte este capitulo viejo, le das duro, tiene, en buena forma doscificada tintes politicos, y la metáfora de la amnesia me es atrapante...seguimos...