Rodrigo Ramos es de esos periodistas de calle, ya que hace años reportea cultura para su trabajo formal y en los tiempos libres encuentra la necesidad de escribir llenando blogs con ideas que versan en los problemas sociales y la marginación. En diciembre del 2008 escribió una novela negra que cuenta las muertes del psicópata de Alto Hospicio, llamada del mismo nombre. Lo interesante es que hoy un dibujante trabaja en el comic de dicha novela.Conversamos con él por el comic de su novela pero aprovechamos de preguntarle sobre literatura, cultura y motivaciones de vida para escribir. Es certero, sincero y crítico de actual estado de las cosas. Conozca sus ideas.
-¿Cómo ves el desarrollo de la literatura en Antofagasta?
-La veo auspicioso por la gente que conozco y que está haciendo cosas. Hay calidad. Hay indicios de salir de la modorra. Hay que darle vuelta a la novela, a la narrativa en general. Uno puede hablar del mismo tema de siempre, pero lo que debe replantearse es la forma, la manera de abordarlo. Lo raro es que ninguno de estos escritores –que conozco-, salvo alguna excepción fueron por Antofagasta la Feria del Libro. Raro.
Me interesa también el concepto Nueva Nortinidad, que expuso Alvaro López en una columna. Como región fronteriza o ciudad de inmigrantes, que somos, debemos plantear temas como: la misma inmigración, la desigualdad, la burbuja económica de la minería, la prostitución, el tráfico de droga, la pobreza intelectual, el doble estándar tan frecuente en la personalidad institucional de las empresas, los líderes chantas y la contaminación. Es nuestro deshumanizado contexto, pero es ahí donde literatura o las artes en general humanizan. Puede fraternidad, compromiso, amor, solidaridad entre una familia de traficantes. Al final los que no quieren ver más allá, la mayoría, se prejuician y demonizan todo.
-¿Qué significó para ti Alto Hospicio?
-Varias cosas, por ejemplo, he ganado varios buenos amigos por esto, como también críticos. No a todos les puedes gustar como escribes. Lo otro es que la literatura en general, más que Alto Hospicio, te da un respiro, oxígeno en profesiones como la mía. Se pueden hacer más cosas, va todo en lo dedicado que puedas ser. Para la literatura es necesario el oficio y la paciencia.
-¿Qué te parece que un dibujante haya querido graficar Alto Hospicio y qué expectativas tienes de ello?
-Bien pues, pero lo mejor es la calidad del dibujante. Carlos Carvajal es todo un referente dentro del cómic chileno. Creo que aquello es lo más importante, además que sin conocerlo personalmente, compartimos varias cosas, puede ser la infancia de los años 80 bajo la dictadura y aquello marcó a una generación. Me interesa que se pueda leer en sectores a los que no llega la literatura formal y que se distribuya de manera popular, puede ser en kioscos de poblaciones y sectores marginados, pues la historia es de ellos. Alto Hospicio representa la invisibilidad de los sectores postergados en Chile. Quimantú por su distribución no comercial, favorece que otros tengan acceso a la literatura y no la elite de siempre. Si la gente leyera más, aumentaría su espíritu crítico contra el sistema y no estaríamos donde estamos hoy.
-¿Cómo ves tu futuro como escritor?
-No me veo tomando cafecito ni firmando libros, ni haciéndome auto homenajes patéticos, o diciendo a todos que soy escritor. Puede sonar a falsa modestia, pero me veo con un grupo de amigos más mi pareja bebiendo cerveza y conversando de periodismo, literatura y contingencia, burlándome de los poderosos, de la Concertación, de la Derecha, etc. Igual tengo dos novelas que estoy afinando, una sobre el terremoto en un pueblo del norte (Tocopilla) que se llama “La Reconstrucción”, y otro proyecto, quizás mi más querido proyecto, “El Descuartizado”.
-¿Cuáles son tus motivaciones al escribir?
-Escribo de manera profesional, diría con cierta metodología, y leyendo más bien la forma en los libros, hace alrededor de tres años que coincidió con mi separación, un aspecto personal. Antes estaba más dedicado a pasarla bien, aunque escribía de a ratos. Creo en el factor terapéutico de la literatura, a mi me ayudado bastante. Después me gusta, como periodista, dar a conocer realidades especialmente las marginales.
- ¿Qué opinas de la delegación de Antofagasta que fue a la Feria del Libro de Santiago?
-Creo que lo mejor fue no ir. Hay gente con méritos, y otras que no, como siempre suceden en este tipo. Se privilegia lo políticamente correcto y las formas, más que el fondo. Además que se va con un impronta muy provinciana. En Santiago, la capital, el centro, reafirmarán los prejuicios que tienen de acá, por ejemplo, demasiada autoedición y esto es igual a publicar sin parámetros de calidad. En muchos casos el egocentrismo nubla y engaña.
Como la comunidad en general no lee, se maravilla cuando alguien saca un libro. Pero quienes leen o van más allá con el cuento, saben lo que realmente es y lo que no es.
Es inminente la necesidad de profesionalizar la literatura en Antofagasta, algo que quedó truncado cuando murió la UJSO. Lo interesante es que está el ánimo. Me habría sentido satisfecho que hubieran ido unos 10 o 11 nombres que no están o fueron sacados de de la lista por ser “políticamente no correctos”. Y claro, creo que la gente que seleccionó no está al tanto de la actualidad literaria –es mucho decir que ni siquiera leen-, todavía están viendo tele blanco y negro.
-¿Qué crees que le falta al norte para crecer a nivel literario y cultural?
-Le falta más generosidad entre los artistas, menos belicosidades e intereses egoístas, envidia. Falta trabajar con la boca cerrada, como digo: las cosas caen por su propio peso. Falta más apoyo académico, más carreras humanistas, más crítica social. Las Ues hoy son un negocio, estamos claros.
No podemos seguirle mendigando plata a las mineras o al Fondart. El asunto es si tienes las ganas, hazlo.
Otra cosa, y esto de fondo, los creadores deben filtrar la actualidad, salir a la calle y ver, hay demasiados estímulos. No podemos seguir pintando postales de la pampa, o escribiendo sobre temas agotados. El teatro lo está haciendo, la plástica va en camino y la literatura también.
Alto Hospicio
bocetos de novela o novela sin editar o protonovela o fragmentos o crónicas o más bien, experimento
Thursday, November 05, 2009
Saturday, October 24, 2009
Monday, October 19, 2009
Entrevista a Carlos Carvajal con respecto a "Alto Hospicio", novela gráfica.

Carlos Carvajal Araya (Coquimbo,1969) durante los últimos 24 años ha realizado una casi anónima labor creativa en el campo de la historieta chilena. Entre fanzines y ediciones limitadas cuenta ya más de 10 publicaciones donde destacan las novelas gráficas Justicia Poética (2008) y Guayacan: la hermandad de la bandera negra (2006). Cercanos al lanzamiento de Alto Hospicio, adaptación del libro de Rodrigo Ramos "Alto Hospicio" editado por Quimantú; nos entrego algunas impresiones acerca del cómic, la cultura y sus proyectos.Desde hace 24 años te dedicas a la historieta.
-Durante el año 2008 publicaste Justicia Poética y ahora Alto Hospicio. Visto de alguna forma te estas transformando en un adaptador de novelas al formato de la historieta. ¿cómo ha sido tu experiencia de adapatar al cómic libros de terceros?
-Con orgullo siempre he sido fanzinero, mi “carrera” como guionista de historietas y dibujante esta basada en la experiencia, autogestionando publicaciones tanto de forma colectiva como individual desde los años ochenta, distribuyéndolas de mano en mano o en circuitos culturales alternativos . Mis historietas cortas para fanzines sin duda han sido de gran ayuda y cimiento para lograr trabajos mas elaborados . Personalmente creo que la historieta nacional de un tiempo hasta ahora a estado carente de argumentos que lo potencien como un medio de expresión sólido para ser tomado en serio, por eso es valido adaptar escritos de autores como Edicson Solartorres ( Justicia Poética ) o Rodrigo Ramos Bañados ( Altohospicio ) escritores jóvenes chilenos que pertenecen a una generación que vivió su juventud en los convulsionados años ’80 , generación que tiene algo más que decir, jóvenes que aparte de ser escritores son periodistas y que son capaces de mostrarnos ese Chile real y descarnado que la parrilla programática de la televisión y los titulares de los diarios de farándula pretenden que olvidemos con rapidez .
-Como una persona que tiene un recorrido tan extenso como el tuyo, cuesta entender por que tu trabajo no ha sido considerado para experiencias editoriales mayores. Crees que el marcado discurso social y critico de tus trabajos a jugado en contra de una presencia masiva en la escena de la historieta nacional?
-El discurso cultural del gobierno o las empresas que la generan constituyen el eje de identidad de una nación o de sus intereses personales , en ultima instancia gran parte de los espacios en la que aquellos que la componen y poseen, derivan en planes y programas establecidos bajo diversos parámetros y consideraciones muchas veces externos y ajenos a los creadores y dicho sea de paso, ajeno a las ecesidades culturales de la población. Es necesario entender que las políticas culturales tienden a la validar dichos objetivos para dar sustento a todo aquello que sus planteamientos esconden. Por ello que practicas culturales alternativas aun siguen sin ser reconocidas por la institucionalidad vigente. En algunos casos se les criminaliza como los okupas, colectivos de artes alternativas, fanzines etc. , porque son protesta , son arraigo y construcciones de identidad que permanecen al margen del sistema , de su “eficiencia” , ya que lo ponen en evidencia lo desnudan. El discurso es el último reducto de una rebeldía que pugna contra si misma en el afán creador , por mas que intenten seguirlo y atraparlo va mucho mas adelante de aquellos que pretenden hacerlo suyo con lineamientos culturales bajo su control, va mucho mas allá de la complacencia de los intelectuales entendidos, mas allá de fracasos de proyectos mil veces probados y que siguen teniendo una segunda oportunidad . Mi discurso siempre a sido el mismo y a estas alturas difícilmente lo cambiare, mis temáticas son atemporales funcionan en cualquier época o tiempo no pasan de moda ya que la injusticia social y el abuso de poder lamentablemente siguen vigentes al día de hoy.
-¿Qué te parece al ver tu primer trabajo masivo sea publicado por una editorial como Quimantú precisamente en un año en que se habla del boom de la historieta chilena?
-Para nadie es desconocida la historia editorial de Quimantu, la cual cuenta como uno de sus mayores hitos el proceso de difusión de la literatura y la producción editorial de historietas durante la Unidad Popular en Chile. Creo que es un gran desafió en lo personal y responsabilidad con aquellos que confiaron en mi persona , lo que mas me sedujo de esta nueva Quimantu, es retomar esa antigua y sana practica de distribución, eso llegar a la mayor cantidad de gente, que los estratos mas postergados tengan acceso a la lectura así como vender barato que es lo que prima al momento de leer un buen libro o una historieta, que este al alcance del bolsillo y con una calidad PRO.
-Juan Vásquez es considerado un documentalista dentro del cómic chileno. Alguien que hace del lenguaje del cómic una herramienta de registro critico de nuestra realidad. ¿Podemos entender que esta adaptación al cómic se puede inscribir dentro de este sub género documental de la historieta?
-Soy gran admirador de la obra de Juan Vásquez un gran artista y mejor persona, he seguido su trayectoria desde los años ochenta , ahora con la publicación de sus recopilatorios de tiempos de dictadura , “ 1986”, “El canto del delirio” y “La Revolución de los pinguinos”; creo que allí hay un valioso registro para la historieta nacional, el uso de la gráfica como herramienta de compromiso social y, a la vez, critico. Es un trabajo que solo el tiempo otorgara su real valor. En cuanto a Alto Hospicio la novela grafica, esta afronta el entorno en que se desenvuelven los hechos dejando al desnudo las falencias e indiferencia del gobierno, las policías, los medios y nosotros mismos sobre los hechos ocurridos en el norte, es un recordatorio para que cosas como están no vuelvan a ocurrir en un país donde siempre es mejor olvidar y echarle tierra a acontecimientos en donde esta involucrada la gente mas modesta. Hoy puede ser un asesino de un grupo de niñas, mañana podría ser el genocidio de un pueblo completo.
-¿Qué esperas con la novela gráfica de ALTO HOSPICIO?
-Cuando se me propuso adaptar la novela siempre estuvo pensada en concebir una especie de dossier que invitara y despertara la curiosidad por leer el libro, pero una versión libre del relato original y que tuviera por columna vertebral la novela para hacer de esta una lectura mas dinámica y fluida, todo esto no hubiera sido posible gracias al trabajo en equipo y contar con las personas idóneas en la gráfica digital, que lograron de la novela gráfica un acabado profesional, la portada corrió por parte de Nicolás Vásquez , en la diagramación estuvo el señor Sebastián Donoso. Es un trabajo sencillo que espero este a la altura de la novela de Rodrigo Ramos.
¿Qué espero con la novela gráfica ? . Espero que Quimantú reflexione y evalué el tema de las historietas como una alternativa de literatura lo suficientemente seductora para nuevos auditorios, buscando mayor diversidad en la escena chilena y la necesidad de que la historieta tenga voces mas criticas y que por supuesto se puedan abrir las puertas a futuras publicaciones de historietas.
-Para terminar cuales son tus actuales proyectos de historieta.
-Por el momento lo mas cercano es seguir cooperando con mi amigo Salvador Arenas y su FINDEMILENIO en una nueva historieta que lleva por nombre “Estado 52”, la cual será entregada por capítulos. Además estoy trabajando una historieta con Edicson Solartorres la cual habíamos enviado a los proyectos de fomento del libro, su titulo es URDEMALES y trata de ecología, guerrillas y magia. La historieta aborda esos tres temas y es protagonizada por versiones, muy libres, de iconos de nuestra mitología y de otras. En rigor Urdemales es un cómic anti globalización y de critica social. Aparte de ser una revisión más adulta de un clásico de Quimantu como era El Manque. Bueno, ahora entiendo también porque el gobierno no finacio el proyecto. Era como mucho que finaciaran un cómic que propone acabar con el orden establecido. Así que lamentablemente no fue seleccionado para pena de nosotros. Pero bueno seguir explayándome sobre las políticas del gobierno que solo apoya ideas centrales y políticamente correctas es un asunto que ya plantee en la pregunta de mas arriba, pero como dicen por ahí “las penas del cómic se pasan con mas cómic”. No olviden que soy de Coquimbo un pueblo al norte de Santiago.
Friday, October 09, 2009
Tuesday, October 06, 2009
A modo de introducción
Alto Hospicio surge como blog, pasa a libro y ahora a cómic. El mensaje es el mismo, como lo apuntó en una entrevista el dibujante Carlos Carvajal, “Hoy puede ser un asesino de niñas, mañana un genocidio”.
Tal vez ya halla un genocidio en proceso de una etnia y no nos estemos dando cuenta o no seamos lo suficiente sensibles para su asimilación.
El actual sistema privilegia a quienes tienen dinero, a la llamada clase alta. Puede gobernar la Concertación y la derecha, da lo mismo, siempre prevalecerá lo anterior. La cortina decorativa del gobierno en muchos casos funciona. En otros, no.
La marginalidad es evidente en la periferia de las ciudades del norte chileno. No hay pinos ni bosques para tapar. Alto Hospicio es llamado el patio trasero de Iquique.
Las casas o departamentos estrechos para cuatro, pero donde viven 10 se extienden por todo Alto Hospicio. Es una ciudad casi 100% Serviu. Detrás de las casas aparecen los campamentos. A finales de los años 90, la época del psicópata las mediaguas hacían nata. Llegaron del sur atraídos por la Zona Franca de Iquique o la minería. Enganchados. Muchos no se engranaron con algún trabajo y quedaron a la deriva. El tráfico de droga es un camino rápido para ganar dinero, como también la prostitución. Aquello más que una problemáticas social, es señal de que la sociedad se desangra. Son pocas las oportunidades y hay que arreglárselas para sobrevivir. Del discurso solidario de antaño de hacer comunidad se pasó a la exacerbación, a realidades distorsionadas a sobrevivir a costa de joder a tu vecino.
Alto Hospicio o alguna población de Santiago sólo apilan crónica roja. Los prejuicios crecen desde los medios de comunicación. Parecen lugares impenetrables, donde vas y puedes perder. Verdaderas bodegas humanas.
Alto Hospicio la novela es una ficción basada en una realidad. Alto Hospicio de 80 mil habitantes es célebre por un psicópata. El objetivo de esta novela en sus distintas formas, es dar a conocer la impunidad con que el psicópata cometió sus crímenes. El tipo atacó en el mundo invisible, el mundo impune. Alto Hospicio no sólo está en el Norte Grande, sino también en Temuco, en Santiago o Coyhaique. Alto Hospicio es el Chile extraoficial.
Tal vez ya halla un genocidio en proceso de una etnia y no nos estemos dando cuenta o no seamos lo suficiente sensibles para su asimilación.
El actual sistema privilegia a quienes tienen dinero, a la llamada clase alta. Puede gobernar la Concertación y la derecha, da lo mismo, siempre prevalecerá lo anterior. La cortina decorativa del gobierno en muchos casos funciona. En otros, no.
La marginalidad es evidente en la periferia de las ciudades del norte chileno. No hay pinos ni bosques para tapar. Alto Hospicio es llamado el patio trasero de Iquique.
Las casas o departamentos estrechos para cuatro, pero donde viven 10 se extienden por todo Alto Hospicio. Es una ciudad casi 100% Serviu. Detrás de las casas aparecen los campamentos. A finales de los años 90, la época del psicópata las mediaguas hacían nata. Llegaron del sur atraídos por la Zona Franca de Iquique o la minería. Enganchados. Muchos no se engranaron con algún trabajo y quedaron a la deriva. El tráfico de droga es un camino rápido para ganar dinero, como también la prostitución. Aquello más que una problemáticas social, es señal de que la sociedad se desangra. Son pocas las oportunidades y hay que arreglárselas para sobrevivir. Del discurso solidario de antaño de hacer comunidad se pasó a la exacerbación, a realidades distorsionadas a sobrevivir a costa de joder a tu vecino.
Alto Hospicio o alguna población de Santiago sólo apilan crónica roja. Los prejuicios crecen desde los medios de comunicación. Parecen lugares impenetrables, donde vas y puedes perder. Verdaderas bodegas humanas.
Alto Hospicio la novela es una ficción basada en una realidad. Alto Hospicio de 80 mil habitantes es célebre por un psicópata. El objetivo de esta novela en sus distintas formas, es dar a conocer la impunidad con que el psicópata cometió sus crímenes. El tipo atacó en el mundo invisible, el mundo impune. Alto Hospicio no sólo está en el Norte Grande, sino también en Temuco, en Santiago o Coyhaique. Alto Hospicio es el Chile extraoficial.
Wednesday, September 23, 2009
Saturday, September 12, 2009

En el blog Nación Autónoma se publica una entrevista a Rodrigo Ramos, autor de la novela Alto Hospicio.
“En lo social el cómic es como una trinchera”
Me gustaría introducir esta entrevista como el encuentro entre dos conocedores de las heridas supurantes del sistema. Sin embargo, la inhumanidad del periodismo digital reduce a simples cuestionarios, diálogos que debiesen profundizados en la medida que las tazas de café o los vasos de cerveza se acumulan junto a colillas de cigarros.Rodrigo Ramos Bañados es el periodista antofagastino que novelizo los crímenes de Alto Hospicio (2009, Quimantú). Además en lo literario, Beca del Fondo del Libro 1999. Actualmente participa en los proyectos blogueros : http://escritoresprovincianos.blogspot.com/ - http://hepatitico.blogspot.com/ - http://putasycangrejos.blogspot.com/Sin más preámbulos las respuestas.
BIM: Alto Hospicio tiene un formato casi de periodismo gonzo. Y aunque el narrador no tiene nombre –apenas se le señala como El Santiaguino– es quien protagoniza la historia. Digamos : sin periodista no existiría la noticia. En este caso, el relato. ¿Querías hablar del periodismo como significante último de la civilización el espectáculo, del periodismo digital y su supuesta efectividad o es una nueva forma de abordar los hechos que ocurrieron en el norte?
Rodrigo Ramos: De partida la novela surgió como un blog sin pretensión que se fue construyendo en base al presente, a la realidad del momento. Experimental. Es decir nunca tuve claro como terminaría. Además que para captar lectores blogueros había que ser breve en los párrafos y efectista en algunos casos. El asunto es que se metieron en el cuento lectores ingenuos y otros no tanto. La opinión de los lectores me motivó a seguir en el juego. Esto puede remitirse a mi experiencia personal como periodista en Iquique. Tiene autobiografía. Se podría decir que hay una visión crítica a la profesión, a los diarios de provincia, a la falta de compromiso y a relativizar el dolor ajeno. El dolor ajeno es mercancía en el periodismo, se transa.El protagonista escribe de sicópatas para el diario, se encuentra con uno de verdad y lo trata de utilizar. Hay morbo. Ahora alguien que anda con un sicópata, un periodista, no es alguien normal. El tipo claro es entero de decadente. Fuma pasta base, se tira a putas, etc. Esto de la pasta base lo cuento porque es fácil encontrar aquí en el norte profesionales de 35 años o 40 años en distintas áreas que siguen fumando. Son el tipo de drogadictos funcionales.A fin de cuentas la crítica apunta hacia el periodismo.
BIM: Continúo con el narrador: el tipo es decadente, sórdido. Un Kurt Cobain extraviado en un paraje tercer mundista del desierto. Un coyote de Suárez por llamarlo de alguna forma. No es un iconoclasta bukowskiano ni el outsider existencialista de J. D. Salinger o un cínico de Breat Easton Ellis. Es apenas un grunge bastante perdido de la humedad de Seattle. ¿El narrador es el significante de una generación que vio pasar los hechos y en donde lo importante terminó por ser el medio desde los conoció?
Rodrigo Ramos: El narrador es un chileno frustrado, “piteado”, que fuma pasta, escucha The Who, ve Taxi Driver y tiene afición al porno. Es alguien que necesita llamar la atención, que necesita validarse de alguna manera y se encuentra con el sicópata en el camino, al final está más jodido que el sicópata pues no sabe para donde va. Puede ser tomado como generacional, un segmento de la generación post 73. ¿Lo de grunge? El tipo pudo haber escuchado a Alice in Chains en su juventud y pudo haber comprado el icono de reventado. Es un tipo susceptible. Tal vez habría que abordar su infancia para conocerlo más a fondo. Tal vez se divertía martirizando gatos, quizás. Talvez fue víctima de bulling. La infancia es la madre de todos los dramas, dicen.Podríamos decir que lo criaron sus abuelos porque su madre trabajaba como cajera de un supermercado, padre ausente, etc., etc.
BIM: Consideras a los hechos de Alto Hospicio consecuencia de un país que ha edificado sus códigos de convivencia en la impunidad que termina por transformarse en permisividad y abusos a los derechos humanos a una escala de barrio o por el contrario, el asesino está más cerca de un Chykatilo más que de un Miguel Krasnoff?
Rodrigo Ramos: Más cerca de Chykatilo. El país o más bien el sistema (sobrecarga de trabajo, bajos sueldos, clasismo, ahora xenofobia contra el peruano etc) enferma y frustra. Esto puede detonar que gente común y corriente pero alienada, en algún momento asesine. Si le toma el gusto a asesinar, lo seguirá haciendo. Hay demasiados estímulos además en la tele para crear asesinos violadores y sicópatas. Yingo, por ejemplo. MeKano lo era. Fábrica de makakas, de pajas.En este sentido creo que hay que ser estúpido para violar a una chica del barrio alto. Lo medios te condenarían y de paso el sistema. Julio Pérez tenía la razón. El tipo atacó en el mundo invisible, el mundo impune, o sea donde vivimos la mayoría de los chilenos.No obstante es raro eso del Chile actual los viejos torturadores, los asesinos de los milicos, hoy pueden caminar libremente por nuestras calles. Tal vez uno esté trabajando con alguno de ellos en la pega. Algunos andan muy tranquilos porque dicen tener justificación. Limpiamos al país. El país está así –debe ser el país anda bien con sus cifras macroeconómicas que no chorrean- gracias a nosotros. Fuimos el insecticida. Hasta Dios los justifica en su lucha contra el comunismo y marxismo. Curas hay para todos.
BIM: Tu novela fue publicada por Quimantú, nombre que pesa en la literatura política y social chilena. ¿Es tu trabajo un formato de novela social 2.0?
Rodrigo Ramos: Aquello es definición del lector si es 1.1 o 1.2. Esto es una novelita lumpen. Como opción en el caso de AH me interesó el tema social. En fin, hay distintas opciones: los ricos o la clase media alta escriben para ellos. Otros tratan de escribir novelas entretenidas, que vendan por encargo de las editoriales. Otros escriben para los que siempre andan recordando, novelas históricos por ejemplo. Otros tratan escribir como los gringos Cheever y Carver para llegar a Iowa City. Otros escriben para escritores. Otros los políticamente correcto sobre héroes nacionales y demases. Otros ucronias, etc. Hay opciones para todo. Lo que faltan son lectores.Muchas veces, en tanto, y esto en todo ámbito de creación artística no nos queremos embarrar para conocer nuestra realidad, Chile. Siempre queremos mostrar el living. Esto viene de la tesis del Iceberg que se llevó a España para una Expo ¿Eso es Chile? El discurso de la imagen corporativa, etc. Por esto también de alguna manera nuestra literatura no ha tenido demasiada repercusión afuera, como hoy es la peruana por ejemplo que siempre ha sido crítica en torno a su país. Creo que Chile hace falta más literatura social. Lemebel la hace. Literatura que indague por ejemplo en nuestra xenofobia, en los abusos laborales; literatura que demuestre que todavía existe humanidad a pesar del contexto marginal que se esté.Ojala que Alto Hospicio y el cómic puedan leerse por la gente de Alto Hospicio.Lamentablemente todavía no se ha podido lanzar Alto Hospicio como novela. El objetivo, y el de la editorial, es abrir la literatura a los sectores que no llega. Alguien de Alto Hospicio, por ejemplo, no le va interesar un libro de algún escritor que contextualice su obra en el barrio alto de Santiago. Alguien de Alto Hospicio va encontrar que Simonetti vive en Marte.
BIM: El lenguaje del cómic tiene sus propios códigos. ¿cómo te has sentido al ver adaptada tu obra a este formato?
Rodrigo Ramos: Me agrada que sea llevada al cómic. En todo caso fue una sorpresa cuando me avisaron. Entiendo que será más ágil. No soy experto en cómic como para dar una opinión más específica. No obstante me han gustado los dibujos, los ambientaciones y como ésta ha sido tratada.
BIM: El cómic chileno convoca mayoritariamente a un público alejado del compromiso social y político, sientes que esta adaptación puede acrecentar las distancias o todo lo contrario?
Rodrigo Ramos: Lo siento por el público alejado del compromiso social y político como Emos o algo así, u otros interesados en el cómic por moda. El cómic ha sido, por lo que conozco, algo más adelantado, más rápido que la literatura. La narración es más ágil. En todo caso la primera narración que uno tiene acceso en la vida, es la historieta, a través de Condorito, Mampato, etc. A mi Anarko de Jucca me llegó como el 1988 o 89. Quedé pelando cable con aquello, al igual con que con Milo Manara y su Miel. Varios amigos se corrían la paja por Miel. Recuerdo cómic de los Mapuches, Trauko, el de Leonidas y sus 300, los dibujos que salían en la Cerdos y Peces, etc. Tengo el último de Juan Vásquez sobre la revolución pingüina.En lo social el cómic es como una trinchera. En algunos casos capta de manera precisa quienes nos están jodiendo a través de los volúmenes, las expresiones, etc.
BIM: La imagen del asesino a lo largo del libro y el cómic se le va asociando a asesinos seriales “de culto” ; puedo entender que es tu forma de ver un aspecto más oscuro y retorcido de la transculturalización chilena de los 80 a la fecha?
Rodrigo Ramos: La gente olvida rápido. Mucha información pone gueón. Ahora Dubois el de Valpo, es recordado hasta con admiración. Manson es un fenómeno pop. Esto porque la gente no se pone en el pellejo del otro.En Youtube está Álvaro Corbalán hablando sobre Avanzada Nacional. Está el Mamo en Youtube. En Internet hay fans de Hitler como del Khmer Rouge. Está Pinochet. Hay fans de Pinochet y el Mamo.Pero también hay unos buenos libros de Germán Marín que hablan de los centros de torturas como Villa Grimaldi. El palacio de la risa de Marín, por ejemplo. La literatura de calidad en este caso la de Marín, perdurará y recordará que la DINA de Pinochet, fue un escuadrón de sicópatas que cometieron las peores aberraciones contra un humano. Algunos de esos gueones todavía andan en calle como si nada.
BIM: Existieron post que hablaban de morbo por la situación, otros te preguntaban por el sistema de escritura que utilizaste y un sin fin de comentarios que se van alejando de la búsqueda de verdad que implica meterse en el caso. ¿ Consideras que como sociedad definitivamente ya perdimos la capacidad de asombro?
Rodrigo Ramos: Habíamos perdido la capacidad de asombro como sociedad hasta que apareció Elisa. Otra vez la tele. A la gente le gusta el suspenso, es decir la gente no se queda tranquila con el muerto, es muy fome, sino como se le mató, la manera. Al público le gusta ver la caída de alguien de un edificio. Se llenaría Youtube. En un tiempo más vamos a volver al Coliseo Romano. Un amigo me contó que unos narcos antofagastinos secuestraron a un par de negros, colombianos –inmigrantes–, y los hicieron que se chuparan el pico, sino le sacaban la cresta. El asunto era reírse un rato. Pasarla bien a costa de la desgracia de otro.
BIM: Está historia transcurre en el país donde las instituciones funcionan. En el Chile del salto cualitativo al desarrollo y en la patria de justicia en la medida de lo posible. El caso Alto Hospicio sacó a relucir el carácter de clase de la justicia chilena y del asesinato mediatico , ¿como escritor sientes que tu trabajo es traer a la mesa de la “fiesta demócratica” un cadáver recién salido del armario?
Rodrigo Ramos: Alto Hospicio, el caso, y esto lo han dicho mucho sigue diciendo que la justicia no es igual para todos, que hay diferencias sociales, que quien paga tiene mejor justicia, que las niñas del Cumbres son más mediáticas que las de Alto Hospicio, que los extremos geográficos de Chile son marginales en comparación al centro y mucha más. Los diarios lucran con la desgracia ajena, los periodistas igual. Como cronista me siento satisfecho que algo sin pie ni cabeza en un principio alcanzara un grado de importancia, y que de paso mantenga el recuerdo de las chicas. Sobre el caso de Alto Hospicio, en todo caso, hay obras de teatro, novelas de ficción y no ficción, creo que pronto viene otra. Es importante que se hable de aquello, directa o indirectamente, como uno de los condoros más grande que ha habido en Chile de parte de Investigaciones y la Concertación en general. El problema es que Alto Hospicio, en Arica, Iquique sigue desapareciendo gente.
BIM: Para concluir, ¿qué esperas del resultado de este trabajo?
Rodrigo Ramos: Que alcance a otros públicos fuera del cómic, que llegue a los sectores postergados. Que se lea en La Legua y en Alto Hospicio, eso me interesa
Entrevista realizada por: Bastardo Integral Marxista
“En lo social el cómic es como una trinchera”
Me gustaría introducir esta entrevista como el encuentro entre dos conocedores de las heridas supurantes del sistema. Sin embargo, la inhumanidad del periodismo digital reduce a simples cuestionarios, diálogos que debiesen profundizados en la medida que las tazas de café o los vasos de cerveza se acumulan junto a colillas de cigarros.Rodrigo Ramos Bañados es el periodista antofagastino que novelizo los crímenes de Alto Hospicio (2009, Quimantú). Además en lo literario, Beca del Fondo del Libro 1999. Actualmente participa en los proyectos blogueros : http://escritoresprovincianos.blogspot.com/ - http://hepatitico.blogspot.com/ - http://putasycangrejos.blogspot.com/Sin más preámbulos las respuestas.
BIM: Alto Hospicio tiene un formato casi de periodismo gonzo. Y aunque el narrador no tiene nombre –apenas se le señala como El Santiaguino– es quien protagoniza la historia. Digamos : sin periodista no existiría la noticia. En este caso, el relato. ¿Querías hablar del periodismo como significante último de la civilización el espectáculo, del periodismo digital y su supuesta efectividad o es una nueva forma de abordar los hechos que ocurrieron en el norte?
Rodrigo Ramos: De partida la novela surgió como un blog sin pretensión que se fue construyendo en base al presente, a la realidad del momento. Experimental. Es decir nunca tuve claro como terminaría. Además que para captar lectores blogueros había que ser breve en los párrafos y efectista en algunos casos. El asunto es que se metieron en el cuento lectores ingenuos y otros no tanto. La opinión de los lectores me motivó a seguir en el juego. Esto puede remitirse a mi experiencia personal como periodista en Iquique. Tiene autobiografía. Se podría decir que hay una visión crítica a la profesión, a los diarios de provincia, a la falta de compromiso y a relativizar el dolor ajeno. El dolor ajeno es mercancía en el periodismo, se transa.El protagonista escribe de sicópatas para el diario, se encuentra con uno de verdad y lo trata de utilizar. Hay morbo. Ahora alguien que anda con un sicópata, un periodista, no es alguien normal. El tipo claro es entero de decadente. Fuma pasta base, se tira a putas, etc. Esto de la pasta base lo cuento porque es fácil encontrar aquí en el norte profesionales de 35 años o 40 años en distintas áreas que siguen fumando. Son el tipo de drogadictos funcionales.A fin de cuentas la crítica apunta hacia el periodismo.
BIM: Continúo con el narrador: el tipo es decadente, sórdido. Un Kurt Cobain extraviado en un paraje tercer mundista del desierto. Un coyote de Suárez por llamarlo de alguna forma. No es un iconoclasta bukowskiano ni el outsider existencialista de J. D. Salinger o un cínico de Breat Easton Ellis. Es apenas un grunge bastante perdido de la humedad de Seattle. ¿El narrador es el significante de una generación que vio pasar los hechos y en donde lo importante terminó por ser el medio desde los conoció?
Rodrigo Ramos: El narrador es un chileno frustrado, “piteado”, que fuma pasta, escucha The Who, ve Taxi Driver y tiene afición al porno. Es alguien que necesita llamar la atención, que necesita validarse de alguna manera y se encuentra con el sicópata en el camino, al final está más jodido que el sicópata pues no sabe para donde va. Puede ser tomado como generacional, un segmento de la generación post 73. ¿Lo de grunge? El tipo pudo haber escuchado a Alice in Chains en su juventud y pudo haber comprado el icono de reventado. Es un tipo susceptible. Tal vez habría que abordar su infancia para conocerlo más a fondo. Tal vez se divertía martirizando gatos, quizás. Talvez fue víctima de bulling. La infancia es la madre de todos los dramas, dicen.Podríamos decir que lo criaron sus abuelos porque su madre trabajaba como cajera de un supermercado, padre ausente, etc., etc.
BIM: Consideras a los hechos de Alto Hospicio consecuencia de un país que ha edificado sus códigos de convivencia en la impunidad que termina por transformarse en permisividad y abusos a los derechos humanos a una escala de barrio o por el contrario, el asesino está más cerca de un Chykatilo más que de un Miguel Krasnoff?
Rodrigo Ramos: Más cerca de Chykatilo. El país o más bien el sistema (sobrecarga de trabajo, bajos sueldos, clasismo, ahora xenofobia contra el peruano etc) enferma y frustra. Esto puede detonar que gente común y corriente pero alienada, en algún momento asesine. Si le toma el gusto a asesinar, lo seguirá haciendo. Hay demasiados estímulos además en la tele para crear asesinos violadores y sicópatas. Yingo, por ejemplo. MeKano lo era. Fábrica de makakas, de pajas.En este sentido creo que hay que ser estúpido para violar a una chica del barrio alto. Lo medios te condenarían y de paso el sistema. Julio Pérez tenía la razón. El tipo atacó en el mundo invisible, el mundo impune, o sea donde vivimos la mayoría de los chilenos.No obstante es raro eso del Chile actual los viejos torturadores, los asesinos de los milicos, hoy pueden caminar libremente por nuestras calles. Tal vez uno esté trabajando con alguno de ellos en la pega. Algunos andan muy tranquilos porque dicen tener justificación. Limpiamos al país. El país está así –debe ser el país anda bien con sus cifras macroeconómicas que no chorrean- gracias a nosotros. Fuimos el insecticida. Hasta Dios los justifica en su lucha contra el comunismo y marxismo. Curas hay para todos.
BIM: Tu novela fue publicada por Quimantú, nombre que pesa en la literatura política y social chilena. ¿Es tu trabajo un formato de novela social 2.0?
Rodrigo Ramos: Aquello es definición del lector si es 1.1 o 1.2. Esto es una novelita lumpen. Como opción en el caso de AH me interesó el tema social. En fin, hay distintas opciones: los ricos o la clase media alta escriben para ellos. Otros tratan de escribir novelas entretenidas, que vendan por encargo de las editoriales. Otros escriben para los que siempre andan recordando, novelas históricos por ejemplo. Otros tratan escribir como los gringos Cheever y Carver para llegar a Iowa City. Otros escriben para escritores. Otros los políticamente correcto sobre héroes nacionales y demases. Otros ucronias, etc. Hay opciones para todo. Lo que faltan son lectores.Muchas veces, en tanto, y esto en todo ámbito de creación artística no nos queremos embarrar para conocer nuestra realidad, Chile. Siempre queremos mostrar el living. Esto viene de la tesis del Iceberg que se llevó a España para una Expo ¿Eso es Chile? El discurso de la imagen corporativa, etc. Por esto también de alguna manera nuestra literatura no ha tenido demasiada repercusión afuera, como hoy es la peruana por ejemplo que siempre ha sido crítica en torno a su país. Creo que Chile hace falta más literatura social. Lemebel la hace. Literatura que indague por ejemplo en nuestra xenofobia, en los abusos laborales; literatura que demuestre que todavía existe humanidad a pesar del contexto marginal que se esté.Ojala que Alto Hospicio y el cómic puedan leerse por la gente de Alto Hospicio.Lamentablemente todavía no se ha podido lanzar Alto Hospicio como novela. El objetivo, y el de la editorial, es abrir la literatura a los sectores que no llega. Alguien de Alto Hospicio, por ejemplo, no le va interesar un libro de algún escritor que contextualice su obra en el barrio alto de Santiago. Alguien de Alto Hospicio va encontrar que Simonetti vive en Marte.
BIM: El lenguaje del cómic tiene sus propios códigos. ¿cómo te has sentido al ver adaptada tu obra a este formato?
Rodrigo Ramos: Me agrada que sea llevada al cómic. En todo caso fue una sorpresa cuando me avisaron. Entiendo que será más ágil. No soy experto en cómic como para dar una opinión más específica. No obstante me han gustado los dibujos, los ambientaciones y como ésta ha sido tratada.
BIM: El cómic chileno convoca mayoritariamente a un público alejado del compromiso social y político, sientes que esta adaptación puede acrecentar las distancias o todo lo contrario?
Rodrigo Ramos: Lo siento por el público alejado del compromiso social y político como Emos o algo así, u otros interesados en el cómic por moda. El cómic ha sido, por lo que conozco, algo más adelantado, más rápido que la literatura. La narración es más ágil. En todo caso la primera narración que uno tiene acceso en la vida, es la historieta, a través de Condorito, Mampato, etc. A mi Anarko de Jucca me llegó como el 1988 o 89. Quedé pelando cable con aquello, al igual con que con Milo Manara y su Miel. Varios amigos se corrían la paja por Miel. Recuerdo cómic de los Mapuches, Trauko, el de Leonidas y sus 300, los dibujos que salían en la Cerdos y Peces, etc. Tengo el último de Juan Vásquez sobre la revolución pingüina.En lo social el cómic es como una trinchera. En algunos casos capta de manera precisa quienes nos están jodiendo a través de los volúmenes, las expresiones, etc.
BIM: La imagen del asesino a lo largo del libro y el cómic se le va asociando a asesinos seriales “de culto” ; puedo entender que es tu forma de ver un aspecto más oscuro y retorcido de la transculturalización chilena de los 80 a la fecha?
Rodrigo Ramos: La gente olvida rápido. Mucha información pone gueón. Ahora Dubois el de Valpo, es recordado hasta con admiración. Manson es un fenómeno pop. Esto porque la gente no se pone en el pellejo del otro.En Youtube está Álvaro Corbalán hablando sobre Avanzada Nacional. Está el Mamo en Youtube. En Internet hay fans de Hitler como del Khmer Rouge. Está Pinochet. Hay fans de Pinochet y el Mamo.Pero también hay unos buenos libros de Germán Marín que hablan de los centros de torturas como Villa Grimaldi. El palacio de la risa de Marín, por ejemplo. La literatura de calidad en este caso la de Marín, perdurará y recordará que la DINA de Pinochet, fue un escuadrón de sicópatas que cometieron las peores aberraciones contra un humano. Algunos de esos gueones todavía andan en calle como si nada.
BIM: Existieron post que hablaban de morbo por la situación, otros te preguntaban por el sistema de escritura que utilizaste y un sin fin de comentarios que se van alejando de la búsqueda de verdad que implica meterse en el caso. ¿ Consideras que como sociedad definitivamente ya perdimos la capacidad de asombro?
Rodrigo Ramos: Habíamos perdido la capacidad de asombro como sociedad hasta que apareció Elisa. Otra vez la tele. A la gente le gusta el suspenso, es decir la gente no se queda tranquila con el muerto, es muy fome, sino como se le mató, la manera. Al público le gusta ver la caída de alguien de un edificio. Se llenaría Youtube. En un tiempo más vamos a volver al Coliseo Romano. Un amigo me contó que unos narcos antofagastinos secuestraron a un par de negros, colombianos –inmigrantes–, y los hicieron que se chuparan el pico, sino le sacaban la cresta. El asunto era reírse un rato. Pasarla bien a costa de la desgracia de otro.
BIM: Está historia transcurre en el país donde las instituciones funcionan. En el Chile del salto cualitativo al desarrollo y en la patria de justicia en la medida de lo posible. El caso Alto Hospicio sacó a relucir el carácter de clase de la justicia chilena y del asesinato mediatico , ¿como escritor sientes que tu trabajo es traer a la mesa de la “fiesta demócratica” un cadáver recién salido del armario?
Rodrigo Ramos: Alto Hospicio, el caso, y esto lo han dicho mucho sigue diciendo que la justicia no es igual para todos, que hay diferencias sociales, que quien paga tiene mejor justicia, que las niñas del Cumbres son más mediáticas que las de Alto Hospicio, que los extremos geográficos de Chile son marginales en comparación al centro y mucha más. Los diarios lucran con la desgracia ajena, los periodistas igual. Como cronista me siento satisfecho que algo sin pie ni cabeza en un principio alcanzara un grado de importancia, y que de paso mantenga el recuerdo de las chicas. Sobre el caso de Alto Hospicio, en todo caso, hay obras de teatro, novelas de ficción y no ficción, creo que pronto viene otra. Es importante que se hable de aquello, directa o indirectamente, como uno de los condoros más grande que ha habido en Chile de parte de Investigaciones y la Concertación en general. El problema es que Alto Hospicio, en Arica, Iquique sigue desapareciendo gente.
BIM: Para concluir, ¿qué esperas del resultado de este trabajo?
Rodrigo Ramos: Que alcance a otros públicos fuera del cómic, que llegue a los sectores postergados. Que se lea en La Legua y en Alto Hospicio, eso me interesa
Entrevista realizada por: Bastardo Integral Marxista
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